lunes, 30 de enero de 2012

Descubre como el ajedrez ayuda a templar el carácter

Fomenta la actitud reflexiva, la capacidad de análisis y la racionalidad de la conducta. 
Se ha escrito mucho acerca de la utilidad del ajedrez en la educación de los jóvenes. Entre los especialistas, existe la convicción de que la práctica del juego trae aparejadas notables ventajas, pero todavía no se ha logrado una acción oficial que lo incorpore totalmente a los planes de estudio.
Al respecto, consideramos oportuno comentar la opinión del sociólogo argentino José Luis de Imaz. En une entrevista realizada hace unos cuantos años, el doctor de Imaz dijo que una de las grandes fallas del sistema educativo nacional, radica en que "no se entrena a la gente para tomar decisiones personales". Y en seguida, señalando soluciones el científico agregó: "Si yo tuviera que armar un curriculum, aumentaría las horas de ajedrez, porque el entrenamiento en ajedrez, entre otras cosas, a un chico de 14 o 15 años, lo va acostumbrando a decisiones estratégicas, en cálculos operativos del comportamiento del otro.
Compartimos en todo, lo expresado por el doctor de Imaz. Uno de los fines fundamentales de toda educación, es enseñar a pensar; de este modo, se fomenta la actitud reflexiva, la capacidad de análisis y la racionalidad de la conducta. Pero también es necesario que el joven adquiere el hábito de decidir por si mismo, frente a las diferentes alternativas de su vida personal y social. Esto significa educar en la libertad y para la libertad, pero con dos características esenciales: primero, el respeto a la libertad de los demás, segundo, la responsabilidad propia por las consecuencias de una elección equivocada.
Mucho de los grandes dramas de los pueblos, a lo largo de la historia, se han debido a que los ciudadanos, en vez de tomar decisiones personales y de afrontar, llegado el caso, sus consecuencias, han preferido delegar en el Estado, o en una corporación, o en un caudillo, la responsabilidad de decidir. Es una actitud cómoda, porque luego permite echarles la culpa del fracaso al Estado, la corporación o el caudillo. Pero es también peligrosa, porque lleva indefectiblemente a la dictadura y a la pérdida de la libertad que no se supo o no se quiso conservar.
El ajedrez, que excluye por completo el azar, propone a cada jugada un desafío. Lo mismo que la vida. Hay que elegir entre varios movimientos posibles, previo trazado de un plan general, que es como el proyecto vital de cada persona. Ejecutado el movimiento, no se puede volver atrás. Cuando nuestro plan resulta victorioso, nuestro es el mérito. Pero, si nos conduce a la derrota, también es nuestra culpa. De la derrota, es decir, del error, extraemos enseñanzas, acumulamos experiencia para no cometerlo de nuevo.
Por otra parte, tablero de por medio, hay un oponente que se plantea los mismos objetivos que nosotros. Tenemos que respetarlo, en primer lugar, y exigirle que a su vez nos respete. Pero también trataremos de adivinar sus planes, para encontrar la manera de contrarrestarlos. Así surge la competencia, que, siempre que se cumpla con lealtad y limpieza de procedimientos, ayuda a templar el carácter.

viernes, 27 de enero de 2012

"Incluso las balas temen a los valientes"

Con un título de un refrán ruso, sigo con la lectura de este maravilloso libro de Garry Kasparov , "Cómo la vida imita al ajedrez”. Oportuno es señalar que esta obra es muy valiosa, no sólo para los ajedrecistas sino para cualquier mortal.
En el capítulo 13, (La ventaja del atacante") aborda la cuestión de la agresividad, algo que El “Águila de Bakú”, cultivó no sólo frente al tablero sino también fuera de él. 
Así, Kasparov dice que “equiparar el mundo del tablero con la vida real tiene sus riesgos”  y se coloca como ejemplo cuando él se dedicó a la política: “Como he dicho, mi capacidad para moverme en política se puso en duda a causa de mi agresivo estilo ajedrecístico. Si el atacante nace, no se hace, ¿cómo me desenvolvería yo en un entorno en que el ataque no es tan eficaz?”
Continúa señalando que todos tenemos capacidad de adaptación, antes de preguntarse si es un error ser agresivo. 
“¿Realmente no es eficaz, o simplemente es impopular señalar que ser agresivo en política da tan buenos resultados como en los negocios y en otros terrenos de la vida como el ajedrez?” Excelente pregunta….que, como en otros órdenes de la vida, tendrá varias respuestas.
Y fiel a su personalidad altamente competitiva, se sigue preguntando: ¿Quién participa en una carrera deseando quedar el segundo? ¿Quién crece queriendo ser vicepresidente? Y se contesta: “Poner límites a nuestra ambición limita nuestros logros. Tener una filosofía agresiva también implica ser agresivo con nosotros mismos. No se trata de ser un tipo agradable o no; se trata de desafiarnos constantemente a nosotros mismos, a nuestro entorno y a quienes nos rodean. Es lo contrario de la complacencia física y moral”. 
Luego señala que le parece un poco falso cuando los deportistas hablan de “retarse a si mismo” y apunta:”Pese a que cada uno tiene sus propias formas de motivación, nos gusta competir, y eso significa vencer a alguien y no solamente conseguir un logro personal”. 
“Obviedades como que ganar es “lo único” que cuenta son tan banales como las que afirman que ganar no importa en absoluto. Lo que nos importa es como desarrollar nuestro propio sistema de agresividad controlada para hacer mejor lo que hacemos. La agresividad en ese contexto significa dinamismo, innovación, mejoras, valor, riesgo, y el propósito de pasar a la acción. Hemos de aprender la importancia de desequilibrar la situación y tomar la iniciativa. Para hacer una tortilla hay que romper unos cuantos huevos”. Palabra de Kasparov, ¿Es palabra sagrada?.

miércoles, 25 de enero de 2012

El Ajedrez hace eficaz el mensaje publicitario

Una de las característica de la llamada "sociedad de consumo", tan desarrollada en nuestro mundo occidental, es la necesidad de promover la venta masiva de los productos industriales.
Hasta hace medio siglo, la propaganda se limitaba a elogiar las virtudes del artículo, y las ilustraciones no eran demasiado imaginativas; por lo general se mostraba el envase y la marca del producto, para facilitar su reconocimiento por parte del potencial comprador.
Mucho ha evolucionado, desde entonces, el moderno arte de la publicidad. No sólo por la aparición de grandes adelantos técnicos, como la televisión, el cine y la internet, sino también por el perfeccionamiento del diseño. Esta disciplina tiene su origen en el famoso movimiento de "Bauhaus", impulsado luego de la primera guerra mundial por el arquitecto alemán Walter Gropius.
El diseño publicitario posee muchos elementos artísticos, no sólo porque requiere buen dibujo, adecuada composición del cuadro, equilibrio de colores y otros atributos plásticos, sino también porque debe lograr determinado efecto en el receptor del mensaje. En otras palabras, al publicidad actual trata de crear motivaciones psicológicas en el futuro consumidor, convencerlo de que el uso de tal o cual producto trae aparejados satisfacciones personales que van más allá de la mera utilidad.
Por esto, la publicidad recurre con frecuencia a diversos elementos de la cultura general, entre ellos, el juego de ajedrez. Que se presta, más que cualquier otro, para un empleo inteligente con fines publicitarios.
El tablero en sí, con su forma perfecta y sus colores alternados, ofrece mil posibilidades para la composición de un mensaje gráfico. No olvidemos que el diseño "ajedrezado" en el estampado de telas para diversos fines, en especial, la decoración de interiores.
Pero nada más elocuente que las piezas del ajedrez. El rey simboliza poder, autoridad, prestigio, situación sobresaliente. La dama, o reina, es imagen de elegancia, de feminidad, de delicadeza, pero también de influencia oculta, discreta. Los alfiles pueden señalar la majestad de los obispos, la solemnidad de la liturgia, y también la rapidez de sus movimientos, con el toque de intriga que da el desplazamiento oblicuo. Los caballos, con su extraña manera de saltar, evocan la fuerza de la naturaleza, la intrepidez, la capacidad para vencer obstáculos. Las torres, son la solidez, la fortaleza, la prudencia, e incluso la tradición, bien asentada sobre sus cimientos. Y los peones, a semejanza del pueblo, son el hombre común, el soldado raso, el anónimo héroe de las guerras o de la vida cotidiana; con la posibilidad de ser promovidos a la categoría de pieza, cuando sus méritos así lo hacen posible y justo.
Estas connotaciones, y muchas otras que la imaginación creadora puede concebir, han sido y son aprovechadas por la publicidad. A ello se agrega el sentido de actividad intelectual, reflexiva, que posee el juego, cuya práctica  puede asociarse a la serenidad, a la sensatez, a la conducta mesurada y racional, a la paciencia y a la agudeza de la intuición. No es difícil sugerir, mediante el ajedrez, que la elección de determinado producto o servicio revela una decisión inteligente. Esto halaga al receptor del mensaje y hace eficaz el propósito publicitario.

lunes, 23 de enero de 2012

En ajedrez todo el mundo es intelectualmente productivo

El Ajedrez es una forma de producción intelectual que tiene su encanto peculiar. La producción intelectual es una de las grandes satisfacciones -si no la mayor- al alcance del hombre. No todos pueden componer una pieza musical inspirada o construir un puente; sin embargo, en ajedrez todo el mundo es intelectualmente productivo y por consiguiente, cada persona que lo practica puede experimentar una satisfacción. Dr. Siegbert Tarrasch.
De pocas partidas he aprendido tanto como de la mayoría de mis derrotas.

José Raúl Capablanca, ex campeón mundial.
El ajedrez es deporte, arte y ciencia. Analizada jugada a jugada, la partida es una ciencia; en su conjunto es una obra de arte; a nivel competitivo es un deporte.

Carlos Torre, Gran Maestro.
El ajedrez, que reúne orgánicamente elementos del arte, la ciencia y el deporte, a lo largo de los siglos a constituido parte inalienable de la cultura y la civilización mundial. Isaac Linder, Historiador.
Ningún Gran Maestro es normal, lo único que difiere es su tipo de locura.
Víctor Korchnoi, Gran Maestro.
El ajedrez es una lucha consigo mismo. Anónimo.
Capablanca fue el mejor jugador de todos los tiempos porque no necesitó molestarse.
Miguel Najdorf, Gran Maestro.
Nunca se ha ganado una partida abandonándola. Savielly Tartakower, Gran Maestro.
Los siete pecados capitales del ajedrez son: superficialidad, voracidad, pusilanimidad, inconsecuencia, dilapidación del tiempo, excesivo amor a la paz y bloqueo. Savielly Tartakower, Gran Maestro.
En el tablero de ajedrez luchan personas y no figuras.
Dr. Emmanuel Lasker, ex campeón mundial.

viernes, 20 de enero de 2012

El atacante siempre tiene ventaja

"La intuición y el instinto constituyen la base de nuestras decisiones, especialmente de las decisiones inmediatas que conforman nuestra cotidianidad". Así comienza Garry Kasparov su relato en el apartado "Ejercitar nuestra intuición", de su más que recomendable libro "Cómo la vida imita al ajedrez".
Explica que no hay necesidad de analizar muchas cuestiones cotidiana como, por caso, porqué giramos a la izquierda y luego a la derecha camino al trabajo. Y dice que un jugador de ajedrez puede detectar un simple jaque mate en tres movimientos sin dudarlo, aunque nunca haya estado en esa posición en su vida. 
No queremos analizar todas la decisiones, de modo que nos dejamos llevar por pautas que son fruto de la experiencia. "Son atajos que no tienen vuelta atrás, siempre que se limiten a las funciones básicas", indica para luego agregar: "Los problemas aparecen cuando empezamos a confiar en esos modelos para opciones vitales más sofisticadas. Ello reprime la creatividad y nos conduce a una actitud de un enfoque único para tomar decisiones, y a aplicar los mismos modelos y soluciones de manera forzada para todos los problemas a los que nos enfrentamos. 
Al referirse al ajedrez dice Kasparov que a menudo hablamos de normalmente capturas, u otras jugadas que modifican la posición de forma irrevocable. "Los movimientos del os peones siempre tiene esas características, por lo que han de pensarse muy detenidamente", afirma. 
En este sentido dice que las normas en la vida no son tan claras como en el ajedrez: 
"Como siempre -apunta- mi tendencia natural me ha llevado a equivocaciones por fiarme demasiado en la intuición y el optimismo. Las decisiones originadas por una forma de pensar positiva pueden no ser en absoluto más acertadas que las decisiones prudentes, pero lo que es seguro es que nos permiten aprender más de nuestros errores".
"Añade que seguir motivado e implicado en el proceso de toma de decisiones es crucial para mejorarlo. Una de las mejores formas de hacerlo es tomar la iniciativa, que nos presiona de manera positiva a desafiar a la competencia. "Me gusta decir que el atacante siempre tiene ventaja", concluye fiel a su estilo y modo de pensar. 

miércoles, 18 de enero de 2012

El ajedrez y las expresiones famosas

Seguimos con frases famosas que nos ayudan a comprender un poco más al ajedrez. 
En ajedrez mi palabra es cercana a la de Dios. Garry Kasparov. 
El ajedrez es un juego sin par, regio e imperial. Napoleón Bonaparte.
El ajedrez es semejante a la vida. Miguel de Cervantes, escritor.
Si prohibieran el ajedrez, me convertiría en contrabandista. Miguel Tal, excampeón mundial.
El ajedrez es un juego honrado. William Shakespeare, poeta y dramaturgo.
El ajedrez es prueba de inteligencia. Wolfang Goethe, poeta y novelista.
El ajedrez es una gimnasia mental. Vladimir I. Lenin
El ajedrez, como todas las demás cosas, puede aprenderse hasta un punto y no más allá. Lo demás depende de la naturaleza de la persona. José Raúl Capablanca, ex campeón mundial.
El ajedrez es mucho para juego y muy poco para ciencia. Miguel de Unamuno, escritor.
El ajedrez subsiste gracias a los errores que se cometen jugándolo. Savielly Tartakower, Gran Maestro.
El aprendizaje del ajedrez produce auténtico placer y los éxitos deportivos o creativos que se obtienen luego, reportan plena satisfacción. Alexánder Kótov, Gran Maestro
Los peones son el alma del ajedrez.André Fhilidor, músico.
El ajedrez es algo más que un juego; es una diversión intelectual que tiene algo de arte y mucho de ciencia. Es además, un medio de acercamiento social e intelectual. José Raúl Capablanca, excampeón mundial.
La enseñanza más valiosa que podemos derivar del ajedrez es la preeminencia de la calidad del juego sobre el resultado del mismo. Al buen ajedrecista no le interesa vencer por vencer. Le interesa vencer a quién y cómo. Le interesa ante todo y sobre todo la calidad de la partida, incluso si resulta vencido. Dr. Claudio Gutiérrez, ex rector de la Universidad de Costa Rica. 

lunes, 16 de enero de 2012

Misterios del ajedrez


Dos videos de ajedrez en los cuales interviene Miguel Illescas (GM y 7 veces campeón de España)  y brinda consejos  para principiantes del ajedrez. Un noble arte que esconde muchos secretos desde sus más ancestrales comienzos.  Illescas hará un recorrido por los momentos más importantes y cruciales de este estratégico juego y se enfrentará a la máquina para demostrar quién gana a quién. 
En el primero, Va de la partida del Turco con Napoleón hasta Deep Blue. Cuenta anécdotas del match de la máquina con Kasparov y  habla de Fischer.  
También del ajedrez en el cine y la literatura, en especial el libro “el Ocho” y su continuación “El fuego”, de Katherine Neville.
También hace referencia a las matématicas, al match Karpov - Korchnoi, en Baguío 1978, parasicólogos, anécdotas curiosas, ajedrez a ciegas, entre otros. 
Para Illescas, el ajedrez es "concentración total". A continuación los enlaces para ver los videos.
Video de  Illescas 1

Video de Illescas 2 

viernes, 13 de enero de 2012

Kasparov: ¿Cuánta información necesitamos en ajedrez?

Al meditar sobre cuánta información necesitamos, Garry Kasparov dice que en  primer lugar hay que “distinguir entre información y proceso”, a la vez que agrega: “Puede que pongamos un énfasis excesivo en la recopilación de datos y su análisis. Personas inteligentes con la información correcta también puede llegar a conclusiones erróneas si trabajan con esos datos de forma equivocada”.
En su recomendable libro “Cómo la vida imita al ajedrez”, el “Águila de Bakú” apunta a que en el ajedrez “abarcar demasiado consiste en considerar todos los movimientos posibles, en lugar de reducir sensiblemente las opciones prácticamente desde el principio”.
Después de extenderse sobre este punto (con jugosos consejos),  dice que hay dos modelos de decisión: Escoger cualquier jugada que haya sido examinada a fondo simplemente porque la conocemos mejor o, segundo, dejarnos llevar por los nervios y optar por lo nuevo y desconocido.
“El problema –indica Kasparov- será que tendremos que decidir si la nueva inspiración es mejor que las líneas que ya hemos analizados". 
Se explaya luego sobre le modo de hacer las cosas, el pensamiento de los aspirantes, y la necesidad de ejercitar nuestra intuición. Pero esto último será considerado en nuestra próxima entrada relativa a este capítulo.  

miércoles, 11 de enero de 2012

Sencillez y profundidad en frases célebres relacionadas con el ajedrez


Aunque son conocidos por la mayoría de los ajedrecistas (que no es igual a jugador de ajedrez) voy a recordar algunas frases "celebres" y comentarios de políticos, ajedrecistas, escritores, poetas, matemáticos, psicólogos. La sencillez y profundidad del juego quedan sintetizadas en las mismas.
El ajedrez sirve, como pocas cosas en este mundo, para distraer y olvidar momentáneamente las preocupaciones de la vida diaria. José Raúl Capablanca, ex campeón mundial.
El ajedrez constituye un medio eficaz para la educación y formación del intelecto del hombre.. Ernesto "Che" Guevara.
Me gusta el ajedrez porque es un buen descanso; hace trabajar la mente," pero de una forma muy especial". "Compadezco al que no conoce el ajedrez. Causa ya alegría al aprendiz; al veterano le lleva al sumo placer". León Tolstoi, escritor
Para competir en ajedrez, es preciso, ante todo, conocer la naturaleza humana y comprender la psicología del contrario.  Alexánder Alekhine, excampeón mundial.
El ajedrez cura la mente enferma y la ejercita en salud. Es el descanso para el intelecto sobrecargado y el relax para el cuerpo fatigado. Alivia las penas y aumenta el sentimiento de felicidad. Enseña a dominar las pasiones y a ser cauto. Anónimo.
El ajedrez es necesario en toda buena familia. Alexánder Pushkin, escritor.
Duelo de voluntades, esgrima del intelecto, sublimación espléndida de la sed guerrera del hombre, transformada en lúdica lid, en juego de apariencia engañósamente inofensiva. Jacques Sagot, músico y escritor.

lunes, 9 de enero de 2012

Una Canción de Ajedrez diferente


Con música del Maestro Adolfo Córdova y aunque la letra no tiene rima ni métrica, este es un buen ejemplo de lo mucho que se puede hacer para difundir nuestro querido juego ciencia. Es una semilla que se planta, germinará y dará sus frutos en el futuro.
Numerosos pedagogos y psicólogo señalan que el ajedrez fomenta el raciocinio, desarrolla la imaginación y disciplina la conducta. Y tales resultados se obtienen a partir del juego, es decir, de la actividad propia de los primeros años de la vida humana. Se trata de un aprendizaje natural y placentero, lo que aumenta su efectividad.
 El juego, por su definición, es una actividad que el ser humano realiza en forma voluntaria, a diferencia del trabajo. 
En una parte de la letra dice: "El ajedrez, el ajedrez es un juego, muy importante, que nos enseña, a hacer equipo, para ayudar, a nuestro Rey. ¡ARRIBA CABORCA SONORA!"
En el enlace siguiente podes ver el video:  Ajedrez diferente
Más videos similares podes encontrar aquí.

viernes, 6 de enero de 2012

En ajedrez la flexibilidad es la prioridad máxima

"Los procesos que pasamos hasta llegar a una conclusión tienen poco que ver con el contenido de las propias decisiones". Así arranca Garry Kasparov el apartado "Proceso vesus satisfacción", de su maravilloso libro "Cómo la vida imita al ajedrez". 

Después de reflexionar sobre las decisiones triviales y las muy importantes, dice que cualquier cambio que hagamos  tendrá su repercusión en todas las facetas de nuestra vida y, en consecuencia, "nuestra forma de tomar decisiones puede ser apropiada para un aspecto de nuestra vida, pero no para otro".
Seguidamente cuenta que su estilo en el tablero de ajedrez "siempre fue agresivo y dinámico, y eso se puede trasladar directamente a mis incursiones en la política ajedrecística y los negocios con, todo hay que decirlo, mucho menos éxito"
"La razón de que jugase un ajedrez agresivo y creyera que no era necesario tomar un desvío es que era un ganador. Trabajaba sin descanso y sólo necesitaba efectuar pequeños ajustes cuando la situación lo requería. Tratamos de adpatar nuestro estilo natural a lo que hacemos (y viceversa) porque al final la realidad objetiva, vencer, triunfar, es lo más importante", reflexiona con contundencia y autoridad. 
Inmediatamente hace una autocrítica de las acciones que ha hecho en política y reconoce que "los movimientos que he de hacer no concuerdan tan perfectamente con mi carácter como lo hacían cuando jugaba al ajedrez". Esta es otra lección que he aprendido del ajedrez: la flexibidad es la prioridad máxima", sentencia. 

miércoles, 4 de enero de 2012

Como manifestación del espíritu, el ajedrez supera las limitaciones de la naturaleza


Lisiados en el ajedrez
En el mundo de las artes suele recordarse que ciertos grandes creadores padecían algún defecto físico, congénito o adquirido. Por caso, el escritor español Miguel de Cervantes, autor de "Don Quijote de la Mancha", es llamado el manco de Lepanto", por haber perdido un brazo en esta famosa batalla, librada en 1571.
También en el ajedrez, que es un arte, se registran estas circunstancias. Sólo son anecdóticas, por supuesto, pero revelan aspectos de la personalidad más íntima, del lado puramente humano de un gran maestro.
El caso del jugador de ajedrez francés Alexandre Deschapelles, nacido en 1780, tiene similitud con el de Cervantes. Deschapelles ingresó a la escuela militar de Brienne, y tenía apenas 14 años de edad cuando entró en el ejército de Sambre -et- Mause. Poco después, en la batalla de Flaurus, una localidad de Bélgica donde se enfrentaron los franceses y los austriacos, Deschapelles fue gravemente herido y perdió la mano derecha. Dado de baja, esta mutilación influyó decisivamente en la vida del joven, que desde entonces se dedicó a la bohemia, viviendo del juego; no solamente ajedrez, en realidad, sino también cartas y dados. Y, lo que es más admirable, jugaba muy bien al billar.
Richard Teichman
Uno de los mejores jugadores alemanes de ajedrez de principio del siglo XX, Richard Teichman, sólo veía con el ojo izquierdo. En su autobiografía, Edward Lasker retrata así a su compatriota: "Teichman era ciego de un ojo, que llevaba cubierto con un parche negro. Tenía un rostro que llamaba la atención, y cuya forma alargada se prolongaba por una espesa barba rubia y una frente de grandes entradas. Rodeado de otros ajedrecistas, se parecía a Wotan en companía de los dioses menores". Para quienes no lo saben, aAclaremos que Wotan, llamado también Odín, era el dios más importante de la mitología escandinava. Al parecer, Teichman no sufría ningún complejo por ser tuerto, y sus rivales, en cambio, se sentían inhibidos en su presencia.
Más cercano a nuestros ámbito geográfico, uno de los primeros campeones de Córdoba, Argentina, José Ignacio Chávez, quedó ciego a los 7 años de edad. Aprendió sin embargo a jugar al ajedrez y fue figura relevante de su tiempo, conquistando el título local en 1925. En realidad, es muy grande el número de jugadores ciegos que compiten en todo el mundo, al extremo de que existe una reglamentación especial, aprobada por la Federación Internacional, para la s partidas en que uno de los jugadores, o los dos, sean no videntes.
El ajedrez, como toda manifestación del espíritu, supera entonces las limitaciones de la naturaleza.

lunes, 2 de enero de 2012

Garry Kasparov: el ajedrez y el proceso de la toma de decisiones

"Saber y hacer son dos cosas distintas" Carl Von Clausewitz.
Sigo deleitándome con la lectura del libro "Cómo la vida imita al ajedrez".
En su capítulo 12, Garry Kasparov se mete de lleno el proceso de la toma de decisiones: "Tras  haber preparado, planeado, analizado calculado y evaluado, hemos de escoger el rumbo de la acción", afirma.
Dice que tomamos decisiones a toda hora del día, y son muy pocas las que requieren una preparación especial o el desarrollo de una estrategia. específica. 
Luego habla de su propia formación en una atmósfera doméstica "mezcla del rígido pragmatismo de mi madre y, enfrentado a la creatividad paterna", y dice que para el resto de su familia y amigos más cercanos "la sabiduría convencional debía ponerse en duda, sin límites, todo debía se puesto en duda".´
"Ser un escéptico no significa necesariamente ser paranoico. Lo esencial es no dar nada por supuesto y cuestionarse los fuentes de información, así como la información misma". Tanto si seguimos las noticias en Fox News o en la CNN, debemos recordar que la forma en que nos presentan la información tiene un motivo. ¿Porqué han incluido ciertos detalles y han eliminados otros?. Pensar el porqué de que nos cuenten una historia puede ser más ilustrativo que la misma historia", aclara en seguida. 
Finaliza esta parte apuntando que "el escepticismo de mi madre procedía más del rigor científico que de la desconfianza. A ella no le interesaba enseñarme cómo pensar, únicamente que cuestionara todo lo que oía".