lunes, 27 de febrero de 2012

"Le ruego que deje usted de jugar tan mal o no tendré más remedio que ganarle".

Extraido de "apuntes de un ajedrecista",  interesante recopilación  de publicaciones de ajedrez realizadas por un tal "Anónimo". Veamos. 


Estamos en el Torneo de New York de 1927, allí se dan cita varios de los mejores jugadores del planeta, entre ellos el "Invencible" José Raúl Capablanca.
Como era de esperar Capablanca comenzó de forma brillante y varias rondas antes de finalizar el torneo parecía claro que la victoria sería suya. 
Charlando con un amigo, éste le hizo un reproche irónico sobre su superioridad, ante esto 
Capablanca le dijo que tenía pensado hacer tablas en el resto de partidas.
En una de esas partidas le tocó enfrentarse con Aaron Nimzowitsch, una vez concluida la apertura Capablanca le envió una nota a su rival a través del árbitro que ponía: "Le ruego que deje usted de jugar tan mal o no tendré más remedio que ganarle".


Najdorf


Esta curiosa conversación ocurrió en una partida entre el soviético Isaak Boleslavsky y el argentino Miguel Najdorf:
Najdorf: ¿Da usted la partida en tablas?
Boleslavsky: ¡No!
Najdorf, algo pensativo dice: ¿Juega usted para ganar?
Boleslavsky: ¡No!
Najdorf: ¿Juega usted para perder?
Boleslavsky: ¡No!
Najdorf: ¡Bien!, ¿Que quiere usted pues?
Boleslavsky: ¡Jugar!

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