viernes, 17 de febrero de 2012

Un pequeño cambio en una posición de ajedrez puede brindarnos nuevas oportunidadades

En el juego de ajedrez, "durante una partida real no hay nada que te indique la existencia de un movimietno ganador", afirma Garry Kasparov
En su libro "Cómo la vida imita al ajedrez" hace esta sentencia para diferenciarla de los problemas que se presentan a los estudiantes cuando se les indica que deben encontrar un movimiento ganador. 
Enseguida agrega lo más importante y que merece tomarse  muy en cuenta: "Detectar las oportunidades requiere olvidar los apriorismos de todo tipo. Las pautas y las presunciones automáticas en las que confiamos para ganar tiempo también impiden que consideremos las mejores oportunidades. Eso es especialmente en las posiciones estáticas, en esos períodos de estabilidad en los que no parece haber posibilidad de ataque". 
Coloca como ejemplo la partida de ajedrez entre Samuel Reshevsky - Laszlo Szabo, en el torneo clasificatorio de Zurich 1953, En la misma, el ex niño prodigio (que habitualmente estaba apurado de tiempo)  capturó un caballo que daba jaque, cuando tenía que retirar su rey y quedó en posición de recibir jaque mate en dos jugadas. ¡Sorprendenetemente Szabo no lo vió!. Y la partida terminó tablas.
.Las negras están en jaque, y la jugada obligada es 20. ... Rg8-h8. Sin embargo, Reshevsky juega 20. ... Ag7xf6, dejando en bandeja a Szabó el jaque mate en dos jugadas con 21. Dc2xg6+ (el peón f7 está clavado por el alfil d5). Sin embargo, Szabó opta incomprensiblemente por 21. Ab2xf6 y la partida acaba en tablas en el turno 27.


"Estar alerta frente a las oportunidades de ataque requiere el análisis de todas y cada una de las posibilidades que ofrece nuestra posición, el entorno, la competencia. Un pequeño cambio que, en principio, no parece importante puede combinarse con una transformación posterior y dar paso a una debilidad y a una oportunidad", concluye Kasparov sobre este importante tema de ajedrez.

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