viernes, 27 de enero de 2012

"Incluso las balas temen a los valientes"

Con un título de un refrán ruso, sigo con la lectura de este maravilloso libro de Garry Kasparov , "Cómo la vida imita al ajedrez”. Oportuno es señalar que esta obra es muy valiosa, no sólo para los ajedrecistas sino para cualquier mortal.
En el capítulo 13, (La ventaja del atacante") aborda la cuestión de la agresividad, algo que El “Águila de Bakú”, cultivó no sólo frente al tablero sino también fuera de él. 
Así, Kasparov dice que “equiparar el mundo del tablero con la vida real tiene sus riesgos”  y se coloca como ejemplo cuando él se dedicó a la política: “Como he dicho, mi capacidad para moverme en política se puso en duda a causa de mi agresivo estilo ajedrecístico. Si el atacante nace, no se hace, ¿cómo me desenvolvería yo en un entorno en que el ataque no es tan eficaz?”
Continúa señalando que todos tenemos capacidad de adaptación, antes de preguntarse si es un error ser agresivo. 
“¿Realmente no es eficaz, o simplemente es impopular señalar que ser agresivo en política da tan buenos resultados como en los negocios y en otros terrenos de la vida como el ajedrez?” Excelente pregunta….que, como en otros órdenes de la vida, tendrá varias respuestas.
Y fiel a su personalidad altamente competitiva, se sigue preguntando: ¿Quién participa en una carrera deseando quedar el segundo? ¿Quién crece queriendo ser vicepresidente? Y se contesta: “Poner límites a nuestra ambición limita nuestros logros. Tener una filosofía agresiva también implica ser agresivo con nosotros mismos. No se trata de ser un tipo agradable o no; se trata de desafiarnos constantemente a nosotros mismos, a nuestro entorno y a quienes nos rodean. Es lo contrario de la complacencia física y moral”. 
Luego señala que le parece un poco falso cuando los deportistas hablan de “retarse a si mismo” y apunta:”Pese a que cada uno tiene sus propias formas de motivación, nos gusta competir, y eso significa vencer a alguien y no solamente conseguir un logro personal”. 
“Obviedades como que ganar es “lo único” que cuenta son tan banales como las que afirman que ganar no importa en absoluto. Lo que nos importa es como desarrollar nuestro propio sistema de agresividad controlada para hacer mejor lo que hacemos. La agresividad en ese contexto significa dinamismo, innovación, mejoras, valor, riesgo, y el propósito de pasar a la acción. Hemos de aprender la importancia de desequilibrar la situación y tomar la iniciativa. Para hacer una tortilla hay que romper unos cuantos huevos”. Palabra de Kasparov, ¿Es palabra sagrada?.

2 comentarios:

Común dijo...

Hola!!!
Cuantas tortillas hice en mi vida, jijijiji, hablando enserio, tiene mucha razón, o tal vez así lo veo yo por ser una persona que va al frente, que toma la iniciativa, sé que eso molesta a los demás, pero bueno soy así y no sé si cambiare algún día….
Buen domingo y un abrazo de oso.
Pd: te recordó que queda menos de una semana para votar en la blogoteca!!!

Común dijo...

También vengo a recordarte que el día tres se termina la votación….Buena semana con un abrazo de oso.