lunes, 24 de octubre de 2011

Lasker: El rey eterno del ajedrez

Desde hoy voy a rendir un merecido homenaje a mi amigo Héctor Luis "Avión" González, el máximo dirigente de ajedrez de mi provincia en toda su historia. Lo voy a hacer en varias entregas, ya que son notas muy extensas y en esta época de Internet, Twits, SMS, etc,  me parece que es más lógico así. Todas fueron publicadas en la década del 80 en LA VOZ DEL INTERIOR, principal matutino de mi provincia. (Esto es una muestra cabal de que en una época al ajedrez le dieron la cabida que se merece y hoy da pena ver unas pocas líneas una vez a la semana, cuanto mucho). En fin. Pero vamos a lo más importante, que es la primera parte, dedicada a Emanuel Lasker, interminable campeón de ajedrez. “Asia es el origen de los sueños más deliciosos que ha soñado la humanidad. De allí nace la creencia en lo maravilloso y con ella nuestra inteligencia del poder de una vida inmaterial. Los asiáticos ven la importancia de un ideal puramente fantástico y esta idea había hecho ya presa de ellos cuando produjeron “las mil y una noches” y Hammurah promulgó sus leyes. Empapadas en ese instinto de predilección por la quimera, es que crearon la astronomía, la física, la matemática, una filosofía de la vida y del arte, lo mismo que hombres como Buddah, Zoroastro y Confucio. Pero finalmente, porque los pueblos de Asia exageraron sus ilusiones, es que sus fuerzas se convirtieron en debilidad. Es tal vez comprensible que la realidad material que despreciaban no les pareciese digna de un examen minucioso. Entonces apareció Bacón y demostró que los europeos que es el objeto de la observación y del experimento corregir los errores de la teoría y de la fuerza imaginativa. Desde entonces los modernos pueblos, dedicando sus no interrumpidos esfuerzos a lo real y apartándose sin escrúpulos de lo esencialmente especulativo, han conseguido superar a la civilización asiática. De lo mucho que nos han legado los pensadores de Oriente no es lo menos importante la invención del juego de ajedrez. La idea dominante de éste nos enseña la importante misión que tiene la inteligencia como directora de las fuerzas en lucha, ya sean estas vivientes como en la guerra, o como en el ajedrez muñequitos de madera que se mueven en un tablero según reglas establecidas. El inventor del juego hace tiempo que ha sido olvidado. Es evidente que siendo un filósofo poseía además el genio de la guerra. Hizo don a la humanidad de un juego agradable. en el cual pueden ponerse con facilidad a prueba disposiciones estratégicas. Si bien emitió esulpir en él su nombre construyose un monumento de existencia imperecedera....”
(De la conferencia dictada en Buenos Aires el 24 de julio de 1910 por el doctor Emmanuel Lasker).
Tan formidables conceptos sobre el juego ciencia fueron expresados por el más grande pensador que ha tenido el ajedrez de todos los tiempos. Las relevantes condiciones de su intelectualidad se condensaron en una apreciación filosófica del hombre que está buscando el más allá fundado en una enseñanza noble.
La Escuela Moderna o Escuela de Posición fundada por Wilhelm Steinitz, que respondía al movimiento universal del pensamiento humano producido por la revolución industrial, tuvo dos grandes puntales que la desarrollaron: Sieberg Tarrasch y Emmanuel Lasker. El primero poseedor de una tendencia ortodoxa que procuró solamente la verdad ajedrecística a través de la ciencia fría de la teoría y Lasker, que la concibió como una tendencia eminentemente filosófica, creando la Escuela Psicológica, cuyos resultados fueron evidentemente superiores. Lasker superó la época del posicionismo esquematizado en un plano unilateral y subordinó la obsesión de la acumulación de la pequeña ventaja al vuelo de la imaginación ofreciendo una fuente inagotable de nuevos conocimientos en la técnica y el análisis.
Emmanuel Lasker nació en Berlinchen - barrio de Berlín- el 24 de diciembre de 1868. Siendo niño inició la práctica activa del juego junto a su hermano Bertoldo que logró la categoría de maestro sin llegar a destacarse mayormente. A los 17 años finalizó sus estudios de matemática y filosofía en Ladsberg, perfeccionándose en las universidades de Berlín, Gottinga, Heidelberg y Erlange donde se graduó como doctor en filosofía, matemática y metafísica, dedicándose a la labor docente en la que resultó descollante siendo distinguido por los notables dictados de sus cátedras en las universidades de Machester y Leipzig.
Su carrera ajedrecística la inicia en 1888, obteniendo su primer éxito en el torneo de Kaiserhof al año siguiente, en agosto de 1889 se clasifica segundo en Amos Burn en Amsterdam, aventajando a figuras consagradas como Mason y Gunsberg. En 1890 disputa matches con destacados valores imponiéndose en todos en gran forma: Mieses (+5-0=3); Bird (+7-2=3) y Englisch (+3-0=2) y finaliza segundo en el torneo de Graz. 
En 1891 se  impone en matches a Lee (+2-0=1); y en 1892 gana en extraordinaria forma el torneo de Londres superando a los mejores jugadores ingleses. También derrota en matches a Blackburne (+6-0=4) y nuevamente a Bird (+5-0=0).
En 1893 es contratado para dictar cátedra de filosofía y matemática en varias universidades de los Estados Unidos y participa en el torneo de Nueva York donde obtiene el primer premio aventajando nada menos que a Showalter, Pillsbury y Albin. También disputa varios matches en los que resulta vencedor, frente al campeón español Golmayo (+2-0=1), Vázquez (+3-0=0), Ettinnger (+5-0=0) y Showalter (+6-2=2). Mañana la seguimos con Lasker

1 comentario:

guima dijo...

Desde muito cedo, talvez aos 18, pois comecei a mejer los trebejos a los 16 aninhos de idade, me encantei com o jogo de Em. Lasker, ao acompanhar suas partidas em "Tratado General de Ajedrez", de Roberto Grau, el grán campeón de Argentina na primera mitade del siéculo XX. O estudo de suas partidas, inclusos as com os más grandes mestres da época, Tschigorin, Steinitz, Capablanca, "the perfection in chess", Alekhine, el grán campeón del mundo, Mikhail Botvinnik, Nimzovich e muitas outras, contribuiram de forma ponderável para que realizasse duas façanhas, guardadas as devidas proporções: alcançar a primeira categoria do xadrez baiano em 1951 e conquistar o campeonato absoluto da Bahia sete avos após. Tomando o título de um já por vinte anos seguidos campeão. Adotei Em. Lasker como meu paradigma a quem, mais tarde, juntei Botvinnik. Fica claro assim porque endosso este texto.