lunes, 29 de agosto de 2011

Fino humor en un cuento de Ajedrez


Hace unas décadas apareció en la revista "Chess life" un breve relato donde, con fino humor, se trata la significación de las piezas de Ajedrez. Su autor es Lenore Cowen y el cuento se llama "Modernización" El texto, que encontré traducido libremente, dice así:
"Era un peón de auténtico diseño Staunton, que había visto ganar y perder muchas partidas de Ajedrez. No es extraño, pues, que se sobresaltara cuando echó un vistazo hacia atrás y vio que había una mole monstruosa en el tablero, en el lugar de la torre. Tardó un largo rato en recuperarse lo suficiente como para preguntarle al peón de al lado qué estaba ocurriendo.
- Ah! - contestó el otro peón. Tú has estado mucho tiempo fuera del tablero. Tienes que incorporarte a la nueva corriente, de la modernización. Eso que hay atrás de ti, es un edificio de propiedad horizontal.
- Pero: y cómo se hace para enrocar? -preguntó nuestro peón, un poco avergonzado de su ignorancia pero sintiendo la necesidad de saber (sobre este ajedrez).
- El enroque es una cosa arcaica.- Ahora, nadie vive en una torre.- Tenemos que mostrar al pueblo que el ajedrez está con él.- Por eso, también se han eliminado los caballos.-
- Han eliminado los caballos?
- Por supuesto. Los jinetes de armaduras relucientes son una tontería de los cuentos de hadas.- Ahora, cuando uno necesita protección, no recurre a los héroes, verdad?. Este es un mundo moderno. Han reemplazado a los jinetes por policías de civil en automóvil. Ya no se ven caballos de ajedrez dando vueltas por ahí.-
- Y sigue habiendo alfiles, es decir, obispos?
- Cardenales querrás decir.- Pretendemos mostrarle a todo el mundo la importancia del ajedrez.- Buenas relaciones públicas.- Ya sabes: "Hasta el Papa juega al ajedrez" y propaganda por el estilo. Claro que hemos puesto el acento en la democracia de juego: Hemos reemplazado al rey y a la reina, por el presidente y la primera dama.
- Pero cómo?!
- No te pongas nervioso: Es lo que manda la constitución. Somos el primer juego norteamericano. Los ingleses, por su parte, han puesto al primer ministro, pero conservaron la reina. Los rusos ....
Pero el resto del discurso se perdió, porque una mano tomó con firmeza al peón y lo hizo avanzar dos casillas en el tablero de ajedrez. Pensó que reflexionaría sobre todo esto más tarde, pero por ahora se sentía satisfecho. Las piezas pueden cambiar, pero el juego perdurará. Y los peones, seguirán siendo siempre peones.
Aquí termina el cuento de ajedrez "Modernización". Debemos señalar que en inglés, es mucho más expresivo, ya que la Dama se llama Reina; el caballo se denomina jinete o caballero y los alfiles son efectivamente obispos.
La breve fábula admite también una segunda lectura, bastante irónica con respecto a los cambios sociales. El Ajedrez, como siempre, inspira a los artistas, ratificando su propio carácter de fenómeno cultural.

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