lunes, 22 de agosto de 2011

La estructura y el espacio en el ajedrez

Para no perder la perspectiva global en el análisis de una partida de ajedrez, es una buena opción poner una posición sin indicarle a los alumnos a quién le toca jugar. Palabra más, palabra menos esto es lo que sugiere Garry Kasparov en el capítulo 9 del libro "Cómo la vida imita al ajedrez".
"Detener la partida a tiempo es un método útil para enseñar a los estudiantes a evaluar factores cualitativos como la estructura y el espacio. Mostrar una posición de ajedrez sin revelar a quien le toca mover primero parece absurdo", apunta "El Águila de Bakú", para enseguida agregar: "Si el objetivo real es decidir el mejor movimiento, ¿no es esencial saber a quién le toca jugar? La razón de esta técnica es precisamente eliminar la ansiedad de decidir el siguiente movimiento y ser capaz de apreciar los elementos sutiles que están en juego en el tablero" de ajedrez, explica.
También expresa que esta técnica de aislamiento se utiliza en las escuelas de negocios para instruir a los alumnos acerca de distintos métodos para evaluar una empresa o caso práctico. 
Luego escribe de las variadas aventuras y desventuras en la industria de Internet, en un portal de ajedrez, que le dejaron algunas "cicatrices y magulladuras" y que lo llevó a descubrir cómo muchos tomamos decisiones. "Escogemos la probabilidad que nos parece mejor y no lanzamos a ella, sin apenas considerar las alternativas", dice y añade: " Fácilmente quedamos atrapados buscando opciones en lugar de hacer un análisis en función de las necesidades que nos indique cuál es la alternativa mejor".


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