viernes, 30 de septiembre de 2011

Sexto sentido - Fichas de oro en Ajedrez


Ajedrez es una canción de Victor Herrera que interpreta Sexto Sentido, una banda colombiana que busca posicionarse como uno de los grupos más representativos del rock alternativo. Su música está  llena de sentimientos expresados con el corazón de cada uno de sus integrantes. En general logra un sonido compacto, profesional y competitivo en el mercado actual buscando una proyección internacional. Ha conseguido destacarse y reconocido por medios de Bogotá y parte de latinoamérica, además el público rockero. 

Ajedrez
Letra: Víctor Herrera
Música: Sexto sentido
En un rincon se mueven fichas de oro, 
Yo soy un Jugador,
Que bajo el tablero
Me hacen hacen reir
El es el rey
Y su deseo por no perder
Como la ultima vez
Sujeta fuerte el ajedrez
En negras noches
Y en blancos dias
CORO:
Solo frente al espejo
Ves el reflejo tras el humo de tu reputacion
Y en un instante casi inborrable
Me logras perder
En un rincon
Se mueven pares de tres
Asi es como lo ves
Pero en la vida
No puedes puedes Creer
Como el alfil
Que no para de reir
Y se acerca su fin
Mientras tu ruegas
Frente a mi
En negras noches
Y en blancos dias
CORO:
Solo frente al espejo
Ves el reflejo tras el humo de tu reputacion
Y en un instante casi inborrable
Me logras perder

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿Se puede aprender a innovar en ajedrez?

El ejemplo de la enorme capacidad de trabajo de Thomas Edison es la clásica refutación del mito de “Eureka” de Newton, se deja deducir del capítulo 10 de “Cómo la vida imita al ajedrez”, de Gary Kasparov, en el cual se refiere a la innovación.
Después de una partida de ajedrez a los jugadores se les pregunta como se les ocurrió semejante idea. O como encontraron la jugada ganadora o, peor suelen interrogar sobre la razón de algún grueso error que lleva a la derrota. 
Kasparov dice al inicio de este capítulo que “la creatividad es una de las muchas cualidades humanas que a menudo se define como algo innato o inmutable, algo con lo que uno hace, o que debe limitarse a envidiar en los demás. A menudo oímos  hablar de alguien con la mente “fértil, rebosante de ideas” y no podemos menos de maravillarnos de la suerte de dicho individuo con tal material genético”.
Pero, después de examinar tanto el poder como las limitaciones de las innovaciones, dice que debemos preguntarnos si existen modos de mejorar alguna cuestión y apunta que ”todos  y cada uno de los grandes descubrimientos son la suma de conocimientos previos, trabajo duro y reflexión sistemática”.
En lo que hace al ajedrez, dice que Steinitz contribuyó enormemente al desarrollo del juego. 
“Sus textos del último tercio del siglo XIX fueron los primero en desmenuzar los componentes de una posición,  y en elucidar las tramas de la estrategia. Steinitz racionalizó sus descubrimientos y a lo largo de su carrera los aplicó a sus partidas, transformando el caos del ajedrez romántico en orden científico”, afirma Kasparov. 

lunes, 26 de septiembre de 2011

Vidas paralelas de dos clásico del ajedrez y la música: Steinitz y Dvorak


Hace casi 20 siglos el historiador griego Plutarco escribió sus famosas "Vidas paralelas". Son biografías de grandes hombres, cuya existencia muestra circunstancias parecidas. 
Dos grandes artistas del siglo XIX, uno de ellos músico y el otro, maestro de ajedrez, también han tenido vidas paralelas. Nos referimos a Antonin Dvorak y a Wilhelm Steinitz.  Cosas del ajedrez.
Ambos nacieron en Checoslovaquia, que formaba parte del imperio austro húngaro. Steinitz, en 1836 y Dvorak, cinco años más tarde.
Los dos se criaron en un hogar humilde, pasaron privaciones durante su niñez, y demostraron poseer un genio realmente inexplicable. Constituyen un claro ejemplo de que el verdadero talento florece en cualquier medio y lugar.
El ajedrecista Steinitz se fue a estudiar a Viena, la capital del imperio, donde finalmente se dedicó al periodismo. Dvorak asistió allí al estreno de sus primeras sinfonías, fue aclamado por el público y recibió el título de "doctor honoris causa" en la Universidad de Cambridge. Steinitz, a su vez, ganó el torneo de ajedrez de Londres en 1872 y en la capital británica dio a conocer los principios básicos del juego de posición, revolucionando la teoría del ajedrez.
En la última década del siglo XIX, los dos se radicaron en los Estados Unidos de América. Steinitz se adjudico el gran torneo de Nueva York, en 1894; fundó el periódico "International chess Magazin" (Revista Internacional de Ajedrez) y escribió, entre otros libros, el manual titulado "The modern chess instructor". Dvorak asumió la dirección del Conservatorio de Nueva York y compuso algunas de sus obras más notables. 
Steinitz fue considerado campeón mundial de ajedrez entre 1866, cuando batió a Adolph Andersen, y 1894, en que fue vencido por Emanuel Lasker. El músico Dvorak, es no solamente el más insigne de los compositores checos, sino también un elevado exponente del romanticismo tardío, con fuerte inspiración en las melodías populares. Por su estilo, frente al tablero o al pentagrama, ambos merecen el calificativo de "clásicos".
Si bien no se encuentran registros sobre si Steinitz y Dvorak llegaron a conocerse, es muy probable que se hayan encontrado en Nueva York, entre 1892 y 1894. Eran dos compatriotas famosos en los ambientes de la cultura norteamericana, de quienes la prensa se ocupaba casi todo los días. 
El paralelismo de sus vidas se rompe a la hora del ocaso. Steinitz, luego de perder el título mundial de ajedrez, enfermó gravemente y falleció, pobre y olvidado, en un hospital de Nueva York. Dvorak, por el contrario, regresó a Chescolovaquia y fue colmado de honores; cuando murió fue un día de duelo nacional. Ahora, que terminé esta entrada, me pongo a evocar a estos grandes artistas: primero con la música de Dvorak y a continuación reproduciendo una partida de ajedrez de Steinitz. Hoy voy a ver en mi tablero de madera: Stenitz - Von Bardeleben, de Hastings 1895, mientras escucho la sinfonía número 9 en mi menor, Op. 95, también conocida cmo la Sinfonia del Nuevo Mundo. 

viernes, 23 de septiembre de 2011

Juego de ajedrez quererte tanto


Sigo con mi idea de recopilar la mayor cantidad de canciones con letras referidas al ajedrez. Hoy una de un conjunto mexicano que, lógicamente, no tenía ni idea de su existencia. 

Juego De Ajedrez.- Moderatto 

Cada vez que quedamos es igual.
Las cosas que me dices no me valen nunca.
Se hace tarde me voy ya no vez 
Que si me quedo se van a enojar.
 No lo puedo hay un error.
Que nunca se detienen para nuestro amor.
 Me dices: mira pronto volveré.
Mañana nos veremos de nuevo otra vez.
 Juego de ajedrez quererte tanto.
Que difícil es tener tu amor.
Juego de ajedrez quererte tanto.
Que difícil es tener tu amor.
 No por favor no me lo vuelvas a hacer.
Ya no quiero un falso movimiento otra vez.


Moderatto es una banda mexicana de Pop Rock creada como proyecto alternativo de músicos de otras bandas, parodiando a grupos como Kiss, Mötley Crüe, Twisted Sister o Poison

Desde su debut, Moderatto ha sido una banda sumamente criticada por gente seguidora del Heavy metal, principalmente por autodefinirse como una banda de metal y por hacer uso excesivo de covers y por asumir desde el punto de vista metalero una postura wannabe

Discografía

  • Resurrexión - 2002
  • Detector de metal - 2004 
  • Nos vemos en el invierno - 2005 
  • En directo... ¡ponte loco! - 2006
  • ¡Grrrr! - 2006
  • Moderatto Army - 2006
  • Queremos rock - 2008






miércoles, 21 de septiembre de 2011

La segunda lectura: para quienes marchan por la senda hacia el magisterio en Ajedrez

Por Juan Antonio Castro Torres (*)
Frecuentemente cuando nos atrapa un buen libro, así sea de ajedrez o de cualquier otro género, leemos con fruición en rápido camino para develar el final. La impaciencia nos guía, la velocidad nos impide admirar con detenimiento el paisaje propuesto. Luego, lo retomamos para una segunda lectura que nos lleva a comprender el “mensaje” del autor y permite reflexionar sobre otras cuestiones, más profundas o, simplemente, nos deleita con sabias metáforas y sonreímos por astutas ironías que enriquecen nuestro espíritu. Es, casi, como el pan de la vida.
En el juego de ajedrez, en términos ideales, deberíamos observar la misma conducta. No hay mayor frustración que jugar impulsivamente con las manos haciendo caso omiso al pensamiento racional. La idea se fortalece, complementándola, con aquella sabia premisa que nos habla de desconfiar de las “jugadas naturales”. Por cierto, hay momentos de la partida de ajedrez que la respuesta es obvia, como cuando se produce una captura y la recaptura es obligada sin remedio. Debemos ejercitar la segunda lectura (mirada global de todo el tablero y las distintas opciones de la posición dada) en momentos claves del juego. Se trata simplemente de distinguir lo urgente de lo importante. Siempre que el tiempo no nos agobie, la cuestión central exige tomar distancia y mirar el tablero de ajedrez bajo otra perspectiva, la del pensamiento racional que requiere concentración, conocimiento técnico, razonamiento lógico y frialdad de procedimientos, aunque el corazón galope a mil. Esa segunda lectura debe ser coherente con nuestro plan y, si resulta posible, encontrar la continuación que más desagrade a nuestro rival. La segunda lectura es aquella que nos lleva a la jugada de ajedrez que defiende y también ataca, simultáneamente, que limita al oponente, que lo obliga a salir de los cánones naturales, que lo distrae. Esta segunda lectura aparece naturalmente cuando logramos dominar el instinto animal de capturar la presa a cualquier precio.
Quienes ya practican habitualmente esta segunda lectura, son los que marchan por la senda hacia el magisterio. Descubren cuándo la excepción justifica la regla. Marchan hacia la verdad ajedrecística. Son quienes al encontrar las mejores respuestas, las más profundas, están muy cerca del arte que transforma a una partida de ajedrez en una bella creación estética. Se trata de esos jugadores elegidos por Caissa (Diosa del Ajedrez) que, en el momento menos esperado, los ilumina con una tercera lectura, la que, inexorablemente, los llevará a la victoria.
(*) Periodista, escritor y MI (ICCF).

lunes, 19 de septiembre de 2011

Campeón de Ajedrez en la cárcel de Villa Devoto

Por: Arquitecto Roberto Pagura
"No obstante, a quien parecía mi más peligroso adversario, logré derrotarlo en  una buena partida y así conquistar invicto el Torneo a la par que su resentimiento por haberle  despojado parte de su notoriedad. Un conocido arquitecto se ocupó de confeccionar el diploma que me acreditaba como “Campeón de Ajedrez de Villa Devoto”, encabezado por un lema: “Las ideas no se matan, las chinches sí” en alusión a la limpieza que hacíamos de las camas para erradicar esos bichitos"
"Quiso la casualidad que el 15 de abril, día de mi detención, coincidiera con el aniversario de la muerte de mi padre ocurrida 21 años antes, y con el “día del ajedrez argentino” instituido años después en recordación del nacimiento de MIguel Najdorf".
Esta es una pequeña muestra del cuento "Campeón de Villa Devoto" narrado por el Arquitecto Roberto Pagura, un apasionado difusor del ajedrez y que puedes leer completo aquí.

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿Con qué derecho jugamos con la vida de humildes peones de ajedrez?


Casillas Neutras
Por arq. Roberto Pagura 
La lectura de una nota sobre el controvertido tema del terrorismo de Estado y los crímenes del terrorismo no estatal, me hizo reflexionar. 
Quienes nos titulamos “pacifistas”, ¿cómo podemos admitir que se cometa todo tipo de crímenes en nombre de supuestos principios de uno u otro signo?
Y poco a poco, casi sin darme cuenta, fuí trasladando esas ideas al ámbito del tablero de ajedrez. ¿Cómo tolerar que en él se ponga en riesgo la vida de peones, alfiles, caballos y torres en salvaguarda de la seguridad de reinas y reyes cuyas vidas deciden el resultado de una partida?
“Así fue siempre”, dirán algunos y “lo dice el reglamento”, dirán otros. ¿Pero esos argumentos deben conformarnos? ¿Con qué derecho jugamos con la vida de humildes peones como si ello fuera inevitable?. Sacrificados peones que tienen la misión de convertirse en dama cuando llegan a la octava, como travestis a la fuerza.
Creemos que deberían tener la opción de refugiarse en casillas neutras, ni blancas ni negras, donde nadie los pudiera atacar y menos borrar del mapa del tablero. Por lo menos les posibilitaría gozar del descanso necesario para reponer energías.
Ya ven ustedes cómo se pueden hallar soluciones, basadas en el derecho, que los protejan de injusticias y peligros.
Negros y blancos son los caminos de la vida y de la muerte también, señores abogados.
Y decía Borges: “sobre lo negro y blanco del camino buscan y libran su batalla armada”, para agregar después: “También el jugador es prisionero de otro tablero de negras noches y de blancos días...”
Seamos verdaderos pacifistas, que así salvaremos al ajedrez, convirtiéndolo de enfrentamiento armado en noble competencia de inteligencias y voluntades al servicio del arte y de la vida.


jueves, 15 de septiembre de 2011

Canción "El ajedrez", que nos llega al corazón


Para quienes nos   apasiona el ajedrez esta canción nos llega a nuestro corazón de una forma muy particular. A pesar (o quizás por eso) del acompañamiento sólo de una guitarra y la voz, después de escucharla me hizo volver a mi infancia y adolescencia cuando miraba el tablero y las piezas de una manera muy especial. Sin que tuvieran una explicación racional y con el misticismo propio de este maravilloso arte.
El canta autor es el mexicano Fernando Delgadillo González, nacido el  11 de noviembre de 1965, creador de la "Canción Informal".
Este músico distribuye sus discos de forma independiente sin intermediación de disquerías. Su música es muy apreciada en Latinoamérica por la calidad musical y sus bellas letras. El artista  nos muestra un vídeo echo con mucho arte titulado “El ajedrez“, en el que canta una canción ajedreciana, como lo llama él, que a mí por lo menos me ha encantado. Los dejo con su guitarra y su maravillosa voz:


martes, 13 de septiembre de 2011

La dignidad y el sentido del humor de Erich Eliskases

Por Juan Antonio Castro Torres (*)
Ultima entrega de esta serie. ¡Gracias Picho!
El Caballero del Ajedrez Erich Gottlieb Eliskases tenía un profundo sentido de la dignidad propia y lo hacía conocer con un gran sentido del humor. Un simple ejemplo. Permitía sin enfado que los dirigentes lo distinguieran abonando la cuenta cuando compartían un almuerzo o una cena en el transcurso de los distintos torneos de los que participaba. Pero, de tanto en tanto, él se hacía cargo del gasto, explicando con firmeza y convicción “si…si…es bueno que los dirigentes del ajedrez abonen nuestros gastos, especialmente cuando se trata de ajedrecistas que tienen pocos recursos, pero, en mi caso, yo también tengo mi dinero y quiero utilizarlo, al menos para que lo sepan, de tanto en tanto…” 
Sentía nuestro maestro un gran afecto por Héctor Luis González, en aquellos años presidente de la Unión Cordobesa de Ajedrez (UCA) y representante argentino ante la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Le preocupaba la vida hiperactiva que llevaba el famoso y querido “avión”. No era para menos. González, de la misma manera que no paraba de cumplir en sus múltiples ocupaciones laborales y sociales, no tenía medida para comer, pese a que era diabético y con peligrosa tendencia a engordar desmesuradamente. Era capaz de liquidar en un santiamén tres o cuatro platos de ravioles con pollo, seguido de un suculento faisán trufado y, de postre, media torta de chocolate y crema pastelera, bien regada con vino mistela. Eso sí, al café lo endulzaba con sacarina, mientras no paraba de contar alguna anécdota relacionada con el ajedrez. Además fumaba más que un murciélago y su organismo sobre exigido, de tanto en tanto, le daba un buen susto, pero no escarmentaba ni dejaba de andar a mil. Al término de los entretenidos comentarios de un match por el título del mundo, que se habían escenificados en un colmado teatro de Córdoba, como máxima autoridad del ajedrez, González dirigiéndose al público con todo su inigualable histrionismo resaltó el acontecimiento, destacó la presencia de los maestros y sus aportes al conocimiento rematando: “probablemente para el próximo match por el título mundial muchos de nosotros ya no estaremos en este mundo pero, afortunadamente, el ajedrez siempre tendrá grandes maestros como Erich Eliskases para que nos ayuden a comprenderlo…” Eliskases, en el estrado, asentía en silencio, circunspecto, y, mientras el público aplaudía a rabiar, cerrando un ojo, en voz muy baja, solo para que escucharan los que estaban cerca, señaló “si…si…si, si el señor González no se cuida y sigue haciendo esa vida que lleva es posible que no llegue al próximo match, si...si señor”. Y el “avión”, efectivamente, se le adelantó varios años en la partida, pese a ser más joven que el maestro. A los dos todavía los extrañamos una enormidad, tanto en el ajedrez como en la vida, por eso el merecido recuerdo.
(*) Periodista, escritor y MI (ICCF)
Eliskases: Un comentarista por el campeonato del mundo 
Eliskases: Su Universal sabiduría jerarquizó el ajedrez 

lunes, 12 de septiembre de 2011

Erich Eliskases: un exquisito comentarista por el título del mundo de ajedrez

Por Juan Antonio Castro Torres (*)
Mañana publicaré la última parte de este brillante aporte. 
Profundo observador y crítico del juego de los grandes campeones, Erich Eliskases fue exquisito comentarista del match por el título del mundo de ajedrez que disputaron Anatoly Karpov y Victor Kortchnoi en 1978. Tiempo después se enfrascó en un profundo estudio de una de las tantas variantes de la defensa Petroff que se había jugado en aquel match, donde las piezas negras, conducidas por Kortchnoi, no habían logrado los mejores resultados. Pues bien, el empeño, la gran paciencia y la sabiduría del "Caballero del ajedrez", abrió otras vertientes teóricas para esta compleja defensa donde el segundo jugador podría no solo igualar el juego sino también aspirar legítimamente a la victoria. Quien esto escribe aprovechó con creces ese trabajo inédito sobre la Petroff del maestro Eliskases alcanzando algún que otro éxito nada menos que en el juego a distancia donde el estudio tiene fundamental importancia por el tiempo disponible.
Durante el transcurso de las Olimpíadas de Ajedrez de 1978, que se disputaron en el estadio de River Plate, en Buenos Aires, Erich Eliskases fue una de las personalidades presentes más destacadas. En esa condición fue invitado a participar de una velada social y cultural preparada con gran meticulosidad por la embajada de la Unión de Repúblicas Socialistas del Soviet (URSS), de la que participó, como figura emblemática, el legendario astronauta ruso Nikolai Sebastianov, un gigante de casi dos metros de alto, al que se podía ver vestido de civil, pero mostrando en la solapa del impecable traje negro las grandes medallas y condecoraciones otorgadas por sus méritos profesionales. Acompañado por cierto, por los grandes maestros de ajedrez como Boris Spassky, Tigram Petrosian, Lev Polugaiesky, Boris Gulko, entre otros, que defendían el liderazgo soviético. A la imponente sede diplomática concurrieron junto a Eliskases, entre otros argentinos, los maestros Rodolfo Argentino Redolfi y Osvaldo Manuel Bazán, ambos múltiples campeones de Córdoba, que habían concurrido en esa ocasión como enviados especiales del ya desaparecido vespertino “Córdoba”. Por supuesto todas las atenciones se las llevaba Eliskases por su natural gravitación en la elite ajedrecística. Los mozos, solícitos, le acercaban continuamente exquisitos bocadillos, acompañados del clásico vodka ruso. Como era un auténtico caballero Eliskases nada rechazaba. Igual conducta mantuvo a la hora de la bien regada cena. Entusiasmado por la conversación con sus pares, los grandes del mundo del tablero de ajedrez, no se percató de que la fuerte bebida alcohólica tradicional de Rusia, a la que no estaba de ninguna manera acostumbrado, lo fue envolviendo hasta poco menos que dejarlo sin control. Por suerte quienes lo acompañaban lo advirtieron y, con mucho disimulo, lograron acompañarlo de regreso al hotel sin que nadie descubriera su embriaguez. En Córdoba, por años, esta anécdota fue cita obligada en las interminables tertulias ajedrecísticas. (Nota del editor: El avión González me comentó que al día siguiente encontró a Eliskases con un ojo morado y algunos razguños en la cara, y que el maestro le contó, con su habitual delicadeza,  que se había descompuesto después de la cena y que tuvo "expulsiones, tanto por delante como por detrás").
Solo como para recordarlo por la mención, aquella olimpíada de ajedrez disputada durante la genocida dictadura militar argentina, fue ganada, en la rama masculina, por Hungría que totalizó 37 puntos, en tanto la URSS sumó 36 y EE.UU. 35. Mientras que entre las damas se impuso la URSS con 16 puntos, seguida por Hungría y Alemania Democrática con 11.

(*) Periodista, escritor y MI (ICCF)

domingo, 11 de septiembre de 2011

Erich Eliskases: su universal sabiduría jerarquizó el ajedrez del siglo pasado

por Juan Antonio Castro Torres (*)
Hoy la primer entrega, mañana la segunda parte.
Si el Cielo existe como paradigma de felicidad eterna, allí está instalado desde que nos dijo adiós. Por el contrario, si el Cielo como tal no existe, habremos de inventarlo para que allí descanse como se merece Erich Eliskases, maestro de maestros, ese auténtico caballero del ajedrez que viene recordando Raúl Grosso en sucesivas notas en este blog dedicado al milenario juego. 
Su sabiduría universal abarcaba mucho más allá del ajedrez, su pasión de toda la vida. El destino le había preparado un derrotero pleno de asechanzas. Las sorteo con un espíritu inquebrantable y una profunda fe en sus convicciones. Para nada es exagerado afirmar que sus conocimientos ajedrecísticos y su talento natural jerarquizaron el juego alcanzando los privilegiados espacios del arte y de la ciencia que solo pueden descubrir los elegidos como él. Si el conocimiento nos lleva hacia la libertad, pues era Eliskases un hombre auténticamente libre.
Impecablemente vestido de pulcro traje y corbata, educado y humilde, afable y de bajo perfil, se lo podía ver en cualquier esquina de Córdoba, transmitiendo paz y tranquilidad con una media sonrisa casi permanente, sin que nadie pudiera imaginar las vicisitudes que debió atravesar en su vida. Para puntualizar la más traumática, el desarraigo obligado de su terruño tirolés por el terrible flagelo de la segunda guerra mundial. Si se permite la figura literaria, el Caballero del ajedrez Eliskases debió reinventarse para subsistir dignamente.
Ya se ha dicho que dominaba varios idiomas, pero es casi imposible explicar con palabras su particular acento cuando hablada en castellano, casi a la perfección, pero “mordiendo” las sílabas con un énfasis inigualable. Escucharlo resultaba fascinante, no solo por los conocimientos que transmitía, sino porque solía aflorar en su decir una fina ironía que jamás ofendía, por el contrario, despertaba una espontanea sonrisa cómplice. 
Tuve la gran fortuna de compartir con él y Héctor Luis, el “avión” González (el dirigente más importante del ajedrez de Córdoba en el siglo pasado) algunos viajes hacia el interior cordobés donde el maestro ofrecía simultáneas con su caracterizada generosidad de docente de alma. Manteníamos en el trayecto –a veces por caminos de tierra que tornaba muy lento el andar del automóvil– conversaciones muy placenteras y aleccionadoras sobre temas sociales, políticos, históricos, periodísticos y, por cierto, sobre ajedrez, porque otra de las grandes virtudes de Eliskases era saber escuchar y, así, como su interlocutor, uno se sentía mucho más importante de lo que realmente era. 
En una de esas oportunidades, a poco de llegar a una pequeña localidad serrana cuyo nombre no viene al caso, se desencadenó una típica tormenta de verano que allí nos dejo aislados, por la inundación. A la hora de las simultaneas de ajedrez, en el principal club de la región, había apenas cuatro o cinco aficionados para las simultaneas, cuando habitualmente los participantes no bajaban de veinte o treinta. Obviamente el mal tiempo reinante justificaba a los ausentes forzados. Pero González, además de volar, “caminaba por las paredes” porque  la velada corría riesgos ciertos de transformarse en un auténtico fiasco. Allí fue que me dijo “Picho querido, haceme el gran favor, sentate a jugar la simultanea para hacer número”. Eliskases se impuso rápidamente a los jugadores locales y se enfrascó en nuestra partida que había seguido los derroteros de una apertura Española, variante del cambio. Por cierto, si bien después del medio juego el material era igual, él tenía clara ventaja de espacio. Yo sabía que, inexorablemente, el maestro acabaría por encontrar el camino al triunfo. Sin embargo, cuando el juego se encaminaba a un final de torres y peones, Eliskases, después de efectuar su movimiento me dijo en voz apenas audible: “Si…si…señor periodista, como usted ya sabe y yo lo se por nuestras interesantes conversaciones cotidianas, generalmente los finales de torres en el ajedrez son muy complicados, hay que pensar mucho y frecuentemente derivan en tablas…si señor”. Y con una cómplice sonrisa me extendió la mano para compartir el punto. No hace falta aclarar que así Eliskases mostraba otras de sus positivas facetas humanas y me distinguía en la amistad, más allá de la sideral diferencia en la capacidad de cada uno frente al tablero de ajedrez, aun en simultáneas. 

(*) Periodista, escritor y MI (ICCF)

viernes, 9 de septiembre de 2011

El espíritu de colaboración de Erich Eliskases

Un caballero sin egoísmo
La mayoría de los ajedrecistas conocemos gran parte de la trayectoria en el tablero de ajedrez de Erich Gottlieb Eliskases. 
Desde su gran salto al estrellato, allá por 1932 al vencer en un match a Rudolf Spielmann, a quien volvió a ganarle en 1936 y 1937, consagrándose campeón de su país, hasta su retiro, brilló en múltiples torneos. 
Seguro que tu sabes de las condiciones técnicas de este Caballero del Ajedrez. Hoy te voy a contar sobre su permanente espíritu de colaboración para con el ajedrez de todo el mundo. 
Ya desde muy joven, en 1935, Eliskases se convirtió en el analista de Max Euwe, en el match que el holandés le arrebató el título a Alexander Alekhine. 
Para le revancha, en 1937, Alekhine contrató los servicios de Eliskases y ganó aquel célebre match por el amplio  scorer de 10 ganadas, 4 perdidas y 11 tablas, demostrando que su derrota anterior sólo había sido un traspié en su fulgurante carrera. Este fue el último match que Alekhine jugó por la corona mundial. 
Conocedor profundo de la técnica del juego de ajedrez, el Caballero Eliskases ha sido considerado como uno de los teóricos más notables de todos los tiempos. Su bagaje de conocimientos de los secretos del tablero, han merecido el respeto y la consideración mundial 
Tan es así que los más calificados de los cultores del juego ciencia recurrieron en múltiples ocasiones a su sapiencia para los análisis y estudios de partidas de ajedrez. La gran promesa latinoamericana, Henrique Costa Mecking, lo llevó de analista - entrenador en oportunidad de obtener el título de Maestro Internacional en el torneo Interzonal de Túnez.
La Federación Argentina de Ajedrez (FADA) también utilizó sus importantes servicios para acompañar a jóvenes valores en torneos internacionales y como capitán del equipo olímpico, además de que numerosas publicaciones de prestigio internacional requirieron de sus colaboraciones en comentarios de importancia teórica. 
Por lógica, el ajedrez de Córdoba lo incorporó y su influencia y enseñanzas, exentas de egoísmo, fueron factor preponderante para el progreso de jóvenes figuras que se proyectaron en el orden magistral, como Máximo Ramadán Gómez, Rodolfo Redolfi, Osvaldo Bazán, Guillermo Soppe, Raúl Monier, entre otros. Todos, eternamente agradecidos de este Caballero del Ajedrez.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

En ajedrez: "¡Que toda la vida es sueño!"

Hoy pongo a su consideración una partida de un viejo jugador, dirigente luchador y, sobre todo, buena persona, el rosarion Raúl Abraham Ramírez. Este "soñador" comenta una apertura Ruy López, frente a un Caballero del Ajedrez: Erich Eliskases.
Raúl Ramírez
¡Siempre el tiempo pasado fue mejor! ¡Frase anacrónica en la Era cibernética! Pero y si nos referimos  únicamente a l mundo nuestra pasión, traducido ajedrez ¿es ello así? Veámoslo velozmente y para ello nos introducimos en el tiempo.
Años atrás, sin llegar a la edad gardeliana, se organizaban torneo de ajedrez en muchas ciudades del país, como ser Buenos Aires, 9 de Julio, Pergamino, San Nicolás, Rosario, Paraná, santa fe, Rafaela, San Francisco, Bell Ville, Córdoba, La Falda, Río Hondo, Tucumán, Rosario de la Frontera, Salta, Mendoza, Puerto Madryn, Bahía Blanca, Necochea, Pinamar, Villa Gessel, Mar del Plata y ¡me cansé!, hoy, no ayer cuando en todas ellas estuve.
Pero hoy me detendré en una sola provincia, Santa Fe. En su capital, durante 10 años seguidos se disputó un torneo internacional, "Angel Cassanello", un homenaje del "Circolo Italiano" a los primeros "gringos" que vinieron a poblar estas tierras para engrandecerlas luego. Con estricta justicia, la idea fue de Julio B. de la Sierra y continuada por Basilio García y otros cuyos nombres se me perdieron en las nubes del pasado. (Pregunta, nada más: ¿Dónde están hoy tales dirigentes? ¿El viento, las semillas todas, se las llevó?).
Recordemos los ganadores de tales torneos: 1948, Carlos Maderna: 1949, Arturo Pomar; 1950 Héctor Rossetto; 1951, Luis Marini/Renato Sanguinetti; 1952 y 1953, Rossetto; 1954, Pedro Martín / Sanguinetti; y 1956 Miguel Najdorf.
Participaban 8 jugadores, Recordemos otros nombres: Korchnoi, Taimanov, Szabo, Gligoric, Byrne, Pelikan, Eliskases, Pilnik, Wesler, Raúl Sanguinetti, Panno, Cruz, Dodero, Secchi, Ramadán, Bazán, Casas, Steinberg....Los jugadores locales, en un mínimo de 3 o 4 intervenían en cada torneo. Yo tuve la suerte o el privilegio de ser: a) espectador; b) comentarista y c) participante, en más de un torneo.
De todos los jugadores citados, algo guardo ya al son de la lluvia que rítmicamente cae sobre el techo de zinc, es como la letra de una hermosa canción que se denomina RECUERDOS. La seriedad de Eliskases (un Caballero del Ajedrez),  la peremne tristeza de Pelikan, siempre ausente...
El resumen de mis actuaciones, la considero positiva. Me dejaron buenas enseñanzas y algunos resultados...¡me auto otorgaron el derecho a tener que pedirme permiso para jugar conmigo!.
El VIII torneo 1º Najdorf, 2º Eliskases, 3º Raúl Ramírez, con una sóla derrota ante Don Miguel) casi me hace dejar de jugar al ajedrez. Con el GM Eliskases jugamos una Siciliana -yo blancas- la que considero una de mis mejores partidas. Al año siguiente nos volvimos a encontrar. Esta vez, fue una Ruy López, la que considero una falta de respeto, pero... Hoy algunos breves comentarios haré sobre ella.
Sugiero, para algunas consultas: Enciclopedia de aperturas, edición 1997, página 502 e Informador número 1 página 227. Veamos....
Ramirez, ,R - Eliskases, ,E [C97]

Angel Cassanello
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0–0 Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 d6 8.c3 0–0 9.h3 Ca5 10.Ac2 c5 11.d4 Dc7 12.Cbd2 Ab7 Todas jugadas de "rutina" para aquellos años, al menos. 13.d5 Ac8 Hoy se da preferencia a Ta-d8 14.Cf1 Cc4 ...y las negras están bien. 15.De2 Ad7 ¡Hoy está jugada se encuentra en el Scheredder 7! 16.g4?! ¡Adelante versalieri que la batalla e nostra! ¡Hijo audaz de la llanura y guardián de nuestro suelo! 16...h5 También. [16...Tab8; 16...Cb6; 16...h6; 16...Db7 Ahora el coraje de las blancas debe ser puesto a prueba. ] 17.g5 ¿Abrir? ¿Jugar en el flanco dama? (b3) ¿Retirar el „aballo? ¿Atacar con una sola pieza!? ¡Humm!! 17...Ch7 De acuerdo. ¡Te espero! 18.Rh2 El peón "h" está solitario ..., una columna está por abrirse. ¿Avanzo el peón h? Las negras esperan tranquilas. 18...Dc8 19.b3 Cb6 20.Cg3 g6 21.Cf5 ¿Intuición? ¿Falta de respeto? ¡Impetus juveniles!? (¡Los 40 estaban a la vuelta de la esquina) 21...gxf5 22.exf5 Axf5 23.Axf5 Dxf5 24.Ch4 Dc8 Retroceder no es cobardía. Soldado que huye sirve para otra guerra. 25.Dxh5 f5 Las blancas están amenazando Tg1 y Ah6. Las negras se defienden con 3 piezas. 26.gxf6 Nunca cerrar la posición si se está en el ataque. 26...Txf6 27.Tg1+ Rh8 28.Cg6+ De jaque. ¡Puede ser mate! 28...Txg6 29.Dxg6 Quizás era mejor Txg6 para traer luego la otra torre y el alfil. 29...Af6 Scheredder 8 aconseja Dg8. Para la jugada hecha da +=. 30.Ah6! Dg8 31.Dh5 Dxd5 32.Tg2 ¿Y cuándo va a jugar la Torre dama? Mejor. 32 Tad1 Dc5 33.Tg6 Ta7 34.Tdg1. 32...e4 Un cierzo helado, por mis venas corrió. 33.De2 Ae5+ ¡Muchas gracias! Después de De5, ¿Qué jugar? Con esto queda demostrado que el ajedrez no es una ciencia!. Eliskases era un GM, Sin embargo... 34.Rh1 Df7 Las negras pueden jugar Axc3; Tg8; De6; Te8; y b4 y siempre estarían mejor, 35.Dxe4 Y si he de morir.... A lo mejor una ayudita del cielo puede caer. 35...Dh5 36.Af4 Axf4 37.Dxf4 Cd5 38.Dg3 Dh6 39.Tag1 Ce7 40.c4 bxc4 41.Dc3+ Cf6 42.bxc4 Tg8 43.Txg8+ Cexg8 44.Tg2 Tablas de común acuerdo. ½–½
Raúl Ramírez (Ex presidente de Liga de Ajedrez por Correspondencia)

lunes, 5 de septiembre de 2011

Eliskases jugó su primera partida de ajedrez en la cárcel penitenciaría

Eliskases, Caballero del ajedrez

Mientras el cine Real proyectaba “El hombre de sus sueños”, con Gary Grant y el Monumental exhibía “Vivir un instante”, con Tita Merello y Alberto Closas, ese sábado 28 de julio de 1951 la cárcel penitenciaría de la ciudad se convertía en el escenario de la inauguración del torneo de ajedrez “Carlos Sánchez Ecahagüe” y, por consiguiete, testigo privilegiada de las primeras partidas disputadas por Eliskases (Caballero del ajedrez) en Córdoba. 
Participaron además Héctor Rossetto, Renato Sanguinetti, Luis Marini, Bernardo Wexler, Jacobo Bolbochán, Eduardo Secchi, Jacobo Pat Rubinstein, Raúl Espinosa, Rodolfo Redolfi, Fernando Araya, Máximo Ramadán, Manuel Román y Luis Soppelsa.
Este torneo tuvo la particularidad de que algunas rondas se jugaron en escenarios de las sierras cordobesas con el objeto de promocionar el ajedrez en esos sitios. Una experiencia simpática, pero muy pocas veces repetida. Así, La Cumbre (6a fecha), La Falda (7a), Cosquín (8a), Deán Funes (11a) y Alta Gracia (12a) tuvieron la posibilidad de ver a esos talentos. Por supuesto, la prueba fue ganada por Erich Eliskases, con 3 puntos de ventaja sobre su escolta Luis Marini. Este acontecimiento fue el movimiento inicial para que el ajedrecista austríaco pasara a formar parte del ajedrez local. 
Antes, y también después, el Caballero del Ajedrez Erich Eliskases tuvo una carrera muy fructífera en el orden internacional a partir de los 16 años cuando se consagró campeón de Austria, su país natal. 
En 1939 viajó a nuestro país como primer tablero del equipo alemán que ganó el torneo de las naciones y por la primera guerra mundial debió quedarse en la región. Algunos años en Brasil y hasta el final de sus días en Córdoba, Argentina. 
Nunca está de más recordar que Eliskases nació el 15 de febrero de 1913, hablaba y escribía 5 idiomas (alemán, italiano, portugués, inglés y castellano) y participó en las Olimpiadas de ajedrez de Hamburgo 1930, Folkestone 1933, Varsovia 1935, Munich 1936, Estocolmo 1937, Buenos Aires 1939, Leipzig 1860 y Tel Aviv 1964.. En las primeras 5 representó a Austria; en Buenos Aires jugó para Alemania, y las restantes lo hizo para la Argentina. Además fue analista del representativo de nuestro país en Amsterdan (1954) y Buenos Aires (1978). 
Otro record de este simpático Caballero del Ajedrez es su enfrentamiento con nueve campeones mundiales: Emanuel Lasker, José Raúl Capablanca, Alejandro Alekhine, Max Euwe, Mikail Botvinnik, Vassili Smyslov, Tigran Petrosian, Boris Spassky y Robert Fischer. Estas menciones nos eximen de mayores comentario para destacar un ejemplo de vida que merece ser conocido e imitado no sólo por el ajedrez cordobés o argentino, sino también mundial

domingo, 4 de septiembre de 2011

Kasparov, la Termodinámica y el Ajedrez

La lectura del libro "Cómo la vida imita al Ajedrez", de Garry Kasparov, me sigue brindando agradables sorpresas. Ahora utiliza las leyes de la termodinámica para hacer elucubraciones con la vida y el Ajedrez.
De arranque se despacha con esto: "La primera ley de la termodinámica nos dice que la cantidad total de energía en un sistema es una constante, es decir que, si trasladamos energía  a otro terreno, perderemos una cantidad equivalente. Lo que significa que la energía no puede crearse ni destruirse espontáneamente, únicamente transferirse de un lugar a otro, pasar de una forma a otra". ¿Y esto qué tiene que ver con el Ajedrez?, me sorprendí pensando apenas lo leí. 

Rápidamente la redacción me saco de la duda y Kasparov me indicó que sobre el tablero los jugadores "intentamos romper esa ley y crear energía, incluso crear material". ¿Cómo es esto?. Te lo explica el Águila de Bakú así: "Si un peón llega al otro lado del tablero puede ´ascender´y convertirse en una pieza, incluso en otra reina " También aclara que no se puede tener dos reyes y, con humor, asegura que en el Ajedrez "se acepta la bigamia, pero la monarquía es absoluta".
Después de ejemplificar también con el material y el tiempo, como hace a lo largo de todo el libro "Cómo la vida imita al Ajedrez",  trasalda esta ley de manera similar a una empresa.
"Una ventaja de reservas en metálico -material- se convierte en investigación de nuevos productos, o en primas para los empleados, o en más publicidad, o en modernizar unas fábrica", explica.
Para terminar con esta parte,  dice que "si somos capaces de detectar y explotar un punto débil de la posición rival podemos intentar transformar nuestra posición para sacar partido de sus debilidades". En la vida y en el ajedrez.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Erich Eliskases: "Nunca olvidaré tan dolorosa expresión de Euwe"


Max Euwe
Como quedó expresado en una entrada anterior, el caballero del ajedrez Erich Eliskases era circunspecto, dotado de profundas ideas y un fino humor. Hijo de un sastre que se ganaba la vida en Insbruck, (Austria), la pequeña gran urbe del corazón de los Alpes, Erich aprendió el movimiento de las piezas del milenario juego alentado por hermano mayor -a quien enseguida comenzó a superar en sus enfrentamientos- y nunca contó con un maestro o profesor que lo orientara en los laberintos del tablero de ajedrez. Fue, sin dudas, un autodidacta puro.
Ayer también contábamos su imborrable recuerdo de los aplausos brindados por el público ingles en el torneo de Hasting, cuando Eliskases realizó una brillante defensa frente a Alejandro Alekhine, en una partida de ajedrez que discurrió por los carriles de la Nimzonindia, variante Saemisch (E24, en la enciclopedia de aperturas).
Otra situación que quedó grabada en la mente de este Caballero del Ajedrez  fue en el torneo de Noosdwijk en 1938 que ganó delante de Keres, Pirc, Euwe, Tartakower, Spellman, entre otros. En la última fecha Eliskases jugaba con Euwe, un hombre muy culto y simpático, y de ese resultado dependían las tres principales posiciones. “Ver su cara cuando se encontró perdido en un final de torres por haber cambiado el orden de jugadas que yo refuté con un astuto movimiento, me provocó una profunda impresión: su rostro se fue deprimiendo poco a poco hasta alcanzar un expresión tan dolorosa que nunca olvidaré”, rememoraba Eliskases con sus claros ojos celestes clavados en el infinito, en alguna de nuestras visitas a su casa dle Barrio Alto Verde de la capital Cordobesa. 
A continuación reproducimos esta brillante partida de ajedrez, de este fino caballero. 

Blancas: Max Euwe
Negras: Erich Eliskases
Noordwijk 1938
Round 9
Resultado 0-1
ECO D57
1. d4 d5 2. c4 e6 3. Nc3 Nf6 4. Bg5 Be7 5. e3 h6 6. Bh4 O-O
7. Nf3 Ne4 8. Bxe7 Qxe7 9. cxd5 Nxc3 10. bxc3 exd5 11. Qb3 Qd6
12. c4 dxc4 13. Bxc4 Nc6 14. Qc3 Bg4 15. O-O Bxf3 16. gxf3
Rad8 17. Kh1 Qf6 18. Be2 Rfe8 19. Rae1 Rd7 20. Rg1 Ne7 21. Rg2
Nf5 22. Reg1 Kh8 23. Rg4 g6 24. Rf4 g5 25. Re4 Rde7 26. Rgg4
c6 27. Rxe7 Rxe7 28. f4 Nd6 29. Bf3 Ne4 30. Bxe4 Rxe4 31. Qc5
Re8 32. Kg2 b6 33. fxg5 Qe6 34. Qe5+ Qxe5 35. dxe5 Rxe5
36. gxh6 Ra5 37. a4 b5 38. axb5 cxb5 39. Rg7 b4 40. Rxf7 a6
41. Rf8+ Kh7 42. Rf7+ Kg8 43. Rd7 b3 44. Rd1 Rb5 45. Kf3 b2
46. Rb1 a5 47. Ke2 a4 48. Kd3 a3 49. Kc2 a2 50. Rxb2 Rc5+ 0-1

viernes, 2 de septiembre de 2011

En Hasting ovacionaron a Erich Eliskases


Seguimos conociendo a este Caballero del Ajedrez 


Erich Eliskases
Cuando Erich Gottlieb Eliskases,  pisó por primera vez el suelo cordobés para jugar ajedrez, ni remotamente cruzó por su mente que en esta hermosa tierra de “doctores” formaría un hogar y la habitaría hasta su muerte, en 1997. 
Una invitación de los dirigentes de la Unión Cordobesa de Ajedrez (UCA) para participar en un torneo, la inmediata posibilidad de dictar clases en la Universidad Nacional y el encuentro casual con quien fue su compañera de toda la vida, fueron los factores concurrentes para que este tirolés de nacimiento no se marchara más de nuestra ciudad. 
Ahora, cualquier aficionado al ajedrez sabe que la estática externa que muestra el milenario juego ciencia, oculta un gran dinamismo interno cuando dos jugadores se sientan frente al tablero a disputar un encuentro. Esto también sucede cada vez que se tiene la posibilidad de escuchar anécdotas y situaciones vividas por el único Gran Maestro Internacional que vivió en nuestra querida ciudad de Córdoba, Argentina: Erich Gottlieb Eliskases, un Caballero del Ajedrez.  
“Con Alekhine -evocaba a quienes lo frecuentábamos- tengo uno de mis mejores recuerdos. En Hasting 1933, conducía las piezas negras y a lo largo de toda la partida de ajedrez realicé una buena defensa en el flanco rey primero, luego en el centro y por último en el flanco dama, para llegar a suspender con un peón de ventaja. Y ese el momento que más recuerdo de toda mi carrera ya que, espontáneamente, el público inglés -que es muy poco demostrativo- me brindó una ovación que aún hoy la escucho como si fuera hace casi 60 años”. Así recordó en su momento este caballero del ajedrez uno de los múltiples momentos gloriosos que le toco vivir. 
A continuación reproducimos esa partida de ajedrez, para quienes no la conocen puedan apreciar su estilo de juego.

Blancas: Alexander Alekhine

Negras: Erich Eliskases
Hasting  1933
Result 1/2-1/2
ECO E24
 1. d4 Nf6 2. c4 e6 3. Nc3 Bb4 4. a3 Bxc3+ 5. bxc3 b6 6. f3 d5
7. Bg5 Ba6 8. e4 h6 9. Bh4 Bxc4 10. Bxc4 dxc4 11. Qa4+ Qd7
12. Qxc4 Nc6 13. Ne2 Na5 14. Qd3 Qc6 15. O-O O-O-O 16. Rab1 g5
17. Bg3 Nh5 18. f4 f6 19. Rb4 Rhg8 20. f5 e5 21. d5 Nxg3
22. Nxg3 Qc5+ 23. Kh1 Kb7 24. Rfb1 c6 25. c4 Rd6 26. Ne2 cxd5
27. exd5 Rc8 28. Rc1 Ka8 29. h3 Nb7 30. Nc3 Qd4 31. Qe2 Rdd8
32. Ra4 Nd6 33. c5 Qxc5 34. Qa6 Qc7 35. Rb1 Rb8 36. Nb5 Nxb5
37. Qxb5 Qc5 38. Qxc5 bxc5 39. Rd1 Rd6 40. Rc4 Rc8 41. Kg1 Rc7
42. Kf2 Kb7 43. Ke3 Kc8 44. h4 Kd7 45. hxg5 hxg5 46. Ke4 Ra6
47. Rh1 Rxa3 48. Rh7+ Kd6 49. Rxc7 Kxc7 50. Rxc5+ Kd7 51. Rc6
Ra4+ 52. Ke3 Ke7 53. Re6+ Kf7 54. d6 Rd4 55. Re7+ Kf8 56. Re6
Kg7 57. Re7+ Kh6 58. Re6 g4 59. Rxf6+ Kg5 60. Rf8 a5 61. d7
Rxd7 62. Ke4 Rd2 63. Rg8+ Kf6 64. Rg6+ Kf7 65. Kxe5 Re2+
66. Kf4 Rxg2 67. Ra6 1/2-1/2

jueves, 1 de septiembre de 2011

Erich Eliskases: Una gloria del ajedrez mundial

Erich Eliskases

“El ajedrez si lo practica Lasker es una filosofía, si lo juega Capablanca es una ciencia, si quien lo cultiva es Alekhine se trata de un arte; y si lo hace un chambón, es sólo un juego”.


Tirolés de nacimiento y cordobés por adopción, fue la gloría del ajedrez mundial más grande que vivió en Córdoba. Erich Eliskases, un señor caballero, nació el 15 de febrero de 1913 en Insbruk (Austria) y arribó a la Argentina en 1939 para participar como integrante del poderoso equipo alemán de la Copa de las Naciones de Ajedrez. Pero en los primeros días de setiembre, cuando el torneo entraba en su fase final, Hitler invadió Polonia y poco tiempo después Inglaterra contestó con la declaración de una guerra que se convertiría en la segunda gran conflagración bélica del siglo. Esta circunstancia, impidió a Eliskases regresar a su patria y luego de vivir un tiempo en Brasil se afincó definitivamente en nuestra ciudad. Mucho tuvo que ver en esto María Esther Olmedo, quien en el verano de 1951 sedujo y atrapó a este "caballero" para siempre. Entonces, Cupido (símbolo del amor) se unió con Caissa (Diosa del Ajedrez) y nos posibilitó a los cultores del juego ciencia contar con el único gran maestro que vivió durante más de cuatro décadas en Córdoba, República Argentina.
Para aquellos que no han profundizado la existencia de Eliskases (un Caballero del Ajedrez), la sola mención del enfrentamiento que sostuvo con 9 de los 13 campeones mundiales de ajedrez reconocidos oficialmente por la Federación Internacional hasta su desaparición física puede aproximarnos a su grandeza: Emanuel Lasker, José Raúl Capablanca, Alexander Alekhine, Max Euwe, Mikail Botvinnik, Vassily Smislov, Tigran Petrosián, Boris Spasski y Robert “Bobby” Fischer sintieron en carne propia la profundidad y fineza de su juego.
Además, Eliskases tomó activa participación en 10 torneos de las naciones u Olimpiadas ajedrecísticas: Hamburgo 1930, Folkenstone 1933, Varsovia 1935, Munich 1936, Estocolmo 1937, Buenos Aires 1939, Helsinki 1952, Munich 1958, Leipzig 1960 y Tel Aviv 1964. En las primeras cinco representó a Austria, en Buenos Aires jugó para Alemania y en las restantes lo hizo para la Argentina.
Cuando se radicó en Córdoba ya venía precedido de un gran prestigio en el ajedrez ecuménico. En 1932, con sólo 19 años había vencido a Rudolf Spielman en memorable encuentro y años después hizo lo propio con el aspirante a la corona mundial Ewfin Bogoljubow. 
Además, era el gran caballero Eliskases triunfador en los famosos torneos de ajedrez de Budapest 1934, Linz 1935, Zurich, Trebic y Scheveningen 1936, Norway 1938, que le había ganado partidas a Capablanca, Euwe, Paul Keres, Ragozin, Petrov.
Eliskases, -un poliglota que dominaba cinco idiomas (alemán, italiano, portugués, inglés y castellano) y un avezado estudioso de la geometría analítica-, se destacó en el intrincado laberinto del juego ciencia por su fina técnica y su sentido innovador en las aperturas. Aún en la actualidad, con todo el adelanto que brindan las computadoras, muchas líneas de juego del ajedrez que practican los jóvenes maestros tienen el sello de la creación de este Caballero del Ajedrez.
Hasta los últimos días de su existencia (falleció el 2/2/97), con la cansada mirada que emanaban de sus profundos ojos celestes y sus 83 años a cuesta, Eliskases (un caballero del Ajedrez) se la ingenió para seguir analizando partidas para publicaciones europeas, o contestar la correspondencia de los miles de amigos que tenía dispersado por el mundo.