sábado, 19 de noviembre de 2011

Ludek Pachman y la "Primavera de Praga" (VI)

Por Héctor Luis González
(continúa de ayer y final) 
Es evidente que a esta altura de los acontecimientos Ludek Pachman había cambiado totalmente los fundamentos de sus creencias.
Ello se prueba cuando el 3 de setiembre decidió homologar ante la Iglesia Católica su casamiento realizado en 1946 civilmente. Sin embargo, cuando fue a realizar las gestiones el sacerdote le comunicó que la ceremonia debía celebrarse en secreto, puesto que un dignatario estatal le había comunicado al obispo que, si se hace realmente aquella ceremonia, se consideraría como un acto hostil de la Iglesia hacia el Estado. Finalmente el prelado decidió declarar como retrospectivamente válido el enlace civil de 1946, ante la Iglesia y obviar de esta forma la ceremonia.
Al día siguiente el diario Rude Pravo publicaba un artículo titulado “también un gran maestro puede equivocarse”. Entre los párrafos más agudos de esta nota se afirmaba: “Uno de los más ruidosos activistas de los derechistas impotente se ha decido a infundir algo de vida a esta agonía. Cuando iba a cumplir un cuarto de siglo de vida matrimonial decidió volver a tomar como esposa a su cónyuge legítima esta vez con arreglo al  ceremonial canónigo en la iglesia de San Gallus de Praga. El exhibicionismo del que han llegado al convencimiento de que en este país no significa nada, lo ha llevado al oscurecimiento de su capacidad mental. Esto le ha ocurrido a uno de los que era héroe en otro tiempo. Antes calculaba muchas jugadas en partidas complicadas, pero esta vez ha pensado como un aspirante de muy baja categoría. El reconocimiento de su acción agradable a Dios, pero no a la comisión nacional, sino bajo el compadrazgo del Padre Celestial, lo justifica con la cita “Bienaventurados los que perseveraron”. La medida en que perseveró lo muestra su oscilación de marxista a católico. Su salida del partido es una prueba bastante débil. Es así que nuestro converso en su afán de exhibicionismo, llegue alguna vez a mover tan torpemente que pueda lograr una absoluta rareza, pero posible en el ajedrez, cual es darse mate a si mismo”.
Esto era el preludio de lo que sucedería días después. Puesto que Pachman fue nuevamente encarcelado, acusado ahora de haber atacado al Estado en un reportaje realizado para una emisora holandesa, el 2 de agosto de 1971, en el que Pachman censuró la injusta sentencia dictada contra Vladimir Skutina, aludiendo al compromiso de Estado de no perseguir a aquellos que habían participado en actividades políticas en 1968-1969.
Más de un año estuvo en la cárcel, reclamando su libertad mediante huelgas de hambre y apoyado por muchos organismos internacionales que clamaron por su liberación. Finalmente le fue concedida, como también la posibilidad de salir de su país definitivamente
Con un estado físico y psíquico muy afectado comenzó su otra vida en Alemania Federal. Ya su carrera ajedrecística se encontraba muy lejos de los éxitos. Además debía soportar el “Boicot” soviético (ofrecimiento por parte de la Federación Rusa a los organizadores de la participación gratuita de los mejores ajedrecistas rusos a cambio de cancelar la invitación a Pachman).
Sin duda la vida de Pachman es ciertamente polémica, para muchos un traidor contrarrevolucionario, para otros un tardío arrepentido, quizás para los más idealistas. Para los ajedrecistas, uno de los más grandes teóricos de nuestro siglo.

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