... Sigue de ayer.
Los argumentos de Korchnoi.
En su libro “Chess is my life” editado en Londres en 1977, Korchnoi expresa “...En 1974 tenía que jugar el match final de la candidaturo con Karpov que venía de ganarle con facilidad a Spassky. Desde ya tenía la sensación que Karpov era el favorito y de que estaba reciendo todo el apoyo posible. Fueron enviados dos entrenadores con el equipo a la Olimpíada de Niza -el preparador oficial de Karpov, Simeón Furman y su otro ayudante Efiw Geller- Las funciones de Geller evidentemente incluían “ayudarme a mí” durante la Olimpíada, pero por suerte, esto yo ya lo sabía. Karpov, que conducía el primer tablero jugaba con blancas obteniendo buenos resultados y con negras frente a rivales débiles, pero cuando tuvo que enfrentar a fuertes maestros, caso de Torre o Timman, fui yo quien tuve que asumir el primer tablero. Entonces me di cuenta de la situación en que estaba, aunque por el momento eran asuntos de poco importancia, ya advertía que peores iban a venir.
De regreso a Rusia y al organizarse el match final por la candidatura, solicité que no se jugara en Moscú, o por lo menos la mitad allí y la mitad en Leningrado. Desgraciadamente, Baturisnky -entonces delegado ante la FIDE- logró obtener mi acuerdo de jugar en Moscú, simplemente añadiendo un punto más al documento que yo ya había suscripto.
Lo que más se discutió fue el horario de comenzar el juego. La hora normal era 4.30 PM pero Karpov insistió que fuera a las 5. Como yo era más viejo contaría más difícil jugar despues de oscurecer. La cuestión es que la hora de juego fue discutida en una reunión del comité organizador. El único jugador de ajedrez era Averbach, presidente de la Federación de la URSS. Siempre había sido imparcial en el pasado, pero ahora habló a favor de Karpov. La sugerencia de jugar a las 5 fue aceptada. cuando me enteré de la decisión de Averbach no me pude callar. Tenía que dar una respuesta, aunque sólo fuera como forma de preparación psicológica para el match. Envié a Averbach una tarjeta dirigida al Club Central de Ajedrez de la URSS, esperando que fuera leída mucho antes de que llegara a su destinatario. Como Averbach es un hombre de elevada estatura yo escribí: “De la cobardía a la traición no hay más que un sólo paso. Navegue hábilmente con el viento y andaría bien”. Había adquirido un enemigo, pero ya no me importaba, desde entonces estaba jugando por una ruptura.
Karpov había sido elegido como favorito y estaba claro por qué.
Había nacido en Urales (Zlatoust) en el centro de Rusia, era ciento por ciento y se lo comparado conmigo, ruso por pasaporte pero judío en apariencia. El era el típico representante de los trabajadores un reflejo de la Constitución soviética, mientras que yo pasé mi vida en el Centro Cultural de Leningrado y era representante de la clase intelectual.
A Karpov se lo exhibía con cariñó y se había convertido en miembro del Comité Central de la Organización Juvenil Comunista de la URSS, cuyo jefe también nacido en Zlatoust, le brindaba un total apoyo. Karpov entendió bien lo que representaba; un símbolo, un estandarte de los rusos y de la clase proletaria. Sabía comportarse y sabía lo que se esperaba de él. Poco antes del match los dos respondimos a un reportaje de un períodico soviético popular. A la cuestión sobre quién era mi autor favorito nombré al humorista O¨Henry y di como la mejor película que vi a la producción italiana de 1957, “Noche de Cabiria”. Karpov eligió como su mejor escrito a Lermentov (aprendido adoctrinadamente en la escuela) y su película favorita “la liberación” que trata de episodios de la guerra en 1941 a 1945 (un tema que no tiene edad en el arte soviético). Su inclinación por lo soviético, le permitió ponerse de moda para millones de personas y no tenía verguenza de aparecer culturalmente primitivo. (Sigue mañana)
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martes, 13 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
Actitudes agresivas en el ajedrez de Alekhine
"Alekhine, Gloria y drama de un genio", tiene hoy la quinta entrada en mi blog de ajedrez. Recordemos que es un artículo publicado en 1983 por Héctor Luis González en LA VOZ DEL INTERIOR, de Córdoba, Argentina.
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Su recia y controvertida personalidad lo enfrentó contra muchos críticos y también con destacados maestros de su tiempo. Con Capablanca intercambió agrias polémicas relacionadas con el juego y con otros adversarios fue hasta despiadado, incluyendo el uso del “boicot” fundado en su extraordinario carisma deportivo. Basta recordar el famoso “Yo acuso -difundida carta que le enviara el maestro Rudolf Spielmann- donde a través de airada protesta acusaba a Alekhine de ejercer presiones antideportivas ante los organizadores de los certámenes magistrales, para desplazar adversarios y dilatar de esa forma el surgimiento de la figura destinada a reemplazarlo. Spielmann finalizaba la carta con estas palabras “... Mi querido campeón del mundo, evite en lo sucesivo a sus adversarios, que así podrá obtener todavía grandes triunfos, debido a la desvalorización del mundo ajedrecístico; deponga por lo tanto el bastón de mando, de lo contrario deberé repetirle la palabra bíblica del profeta Oseas “Quién siembra vientos, recoge tempestades”. La medida está colmada. De una a otra parte del océano, alzábanse las voces de protesta contra la dictadura del campeón del mundo....”.
Pero las quejas y publicaciones de Spielmann no alcanzaron efecto, puesto que este célebre maestro austríaco, de raza judía, fue perseguido por el nazismo; emigró a Estocolmo, pobre y enfermo, donde falleció en 1942.
Asi mismo se recuerdan algunas actitudes agresivas, asumidas por Alekhine en su segundo match frente a Euwe. Alekhine era muy afecto a un gato siamés que lo acompañaba durante sus largas horas de análisis y pretendió jugar el match con el gato sobre su falda, pero Euwe, respondiendo a la superstición holandesa del “gato negro” se opuso, a lo que Alekhine aceptó, pero de inmediato envió a que le tejieran un pullover blanco, bordado en el pecho con un horrible gato negro, el que ofreció a la vista del supersticioso doctor Euwe durante las partidas del match.
Pero las quejas y publicaciones de Spielmann no alcanzaron efecto, puesto que este célebre maestro austríaco, de raza judía, fue perseguido por el nazismo; emigró a Estocolmo, pobre y enfermo, donde falleció en 1942.
Asi mismo se recuerdan algunas actitudes agresivas, asumidas por Alekhine en su segundo match frente a Euwe. Alekhine era muy afecto a un gato siamés que lo acompañaba durante sus largas horas de análisis y pretendió jugar el match con el gato sobre su falda, pero Euwe, respondiendo a la superstición holandesa del “gato negro” se opuso, a lo que Alekhine aceptó, pero de inmediato envió a que le tejieran un pullover blanco, bordado en el pecho con un horrible gato negro, el que ofreció a la vista del supersticioso doctor Euwe durante las partidas del match.
sábado, 29 de octubre de 2011
VIII TORNEO ABIERTO DE AJEDREZ "MEMORIAL ERICH ELISKASES"

El domingo 27 de noviembre de 2011, de 10 a 19:30 hs, se realizará el VIII Torneo Abierto de Ajedrez "Memorial Erich Eliskases", en las cómodas instalaciones del CLUB MUNICIPALIDAD de la ciudad de Córdoba.
El evento, en homenaje al mejor ajedrecista radicado en Córdoba de la historia, es uno de los mas importantes que se realiza en nuestra provincia en los últimos años. Eliskases representó a la Argentina en las Olimpíadas de 1952, 1958, 1960 y 1964. Y fue el único jugador del mundo que representó a tres países distintos en las olimpíadas de ajedrez.
Por cuestiones organizativas, la Asociación Cordobesa de Ajedrez (ACDA) decidió que podrán jugarlo sólo los primeros 80 (ochenta) jugadores pre-inscriptos por e mail: ajedrez.acda@yahoo.com.ar o jacobopablo@hotmail.com
Listado de Jugadores Pre-inscriptos:
1- MI Soppe Guillermo (Córdoba) ELO 2431
2- MF Monier Raúl (Córdoba) ELO 2401
3- MF Cejas José (Córdoba) ELO 2353
4-Jacobo Pablo (Córdoba) ELO 2244
Contacto: Guillermo Soppe (Cel. 0351-153298844)
Auspicia: Fundación Erich Eliskases (Personería Juridica en Trámite)
Adhieren: Dirección de Deportes Municipalidad de Córdoba
Federación de Ajedrez de la Provincia de Córdoba (FAPC)
Sistema de Juego: Suizo a 7 rondas.
Ritmo de Juego: 20 minutos a finish las 2 primeras partidas, y 25 minutos las 5 restantes. Bye: Se podrá solicitar bye en las 2 (dos) primeras rondas.
Premios:
1- $ 800; 2- $ 500; 3- $ 400; 4- $ 300; 5- $ 200; 6- $ 100; 7- $ 50; 8- $ 50; 9- $ 50; 10- $ 50.
PREMIOS PARA LAS SIGUIENTES CATEGORÍAS:
Sub 8 - Sub 10 - Sub 12 y Sub 14
Inscripción por mail: ajedrez.acda@yahoo.com.ar yjacobopablo@hotmail.com
Abierto Mayores: $ 30 pesos; Menores 16 Años: $ 15 pesos; GM, MI y MF: Sin Cargo.
Ranking: El torneo es de carácter promocional y no es válido para ningún tipo de ranking.
lunes, 17 de octubre de 2011
Guillermo Soppe: primer y único cordobés Campeón Argentino de Ajedrez
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| M.I. Guillermo Soppe |
La Unión Cordobesa de Ajedrez (UCA), presidida por Wilfrido Meloni y el Círculo de Periodistas Deportivo conjugaron esfuerzos y consiguieron que el match desempate frente al maestro internacional Marcelo Tempone se jugara en el Consejo Profesional de Ingeniería y Arquitectura de la ciudad capital de la provincia. Ambos jugadores habían finalizado empatado en el primer puesto del turno final de un duro campeonato jugado en San Luis.
Al "Guille" sólo le bastó vencer en la tercera partida del match de ajedrez pactado a cuatro e igualar las tres restantes para quedarse en el título y brindar una gran alegría a los numerosos aficionados que se agolparon a lo largo de las 4 jornadas para presenciar el enfrentamiento ajedrecistico.
Pero dejemos que hable Soppe sobre este encuentro por el título de campeón argentino de Ajedrez: "En la primera partida, si bien la consigna era no perder, la elección del "Ataque Torre" no fue la apertura más conveniente desde el punto de vista en sí del primer juego, pero si psicológicamente".
La segunda partida de este memorable encuentro de ajedrez fue una defensa Siciliana donde Soppe igualó fácilmente; y en la tercera se planteó un Gambito de Dama Aceptado. "Sabía que el punto débil de mi rival eran los pre finales y las partidas largas. Por eso elegí una variante utilizada por Kasparov y Karpov que, generalmente, llevan a esquemas en los cuales me siento cómodo" Después de rechazar una propuesta de tablas en la jugada 15 cuando ya tenía una posición algo favorable y que Tempone no pudo revertir, Soppe consiguió rematar de buena forma.
Blancas: Guillermo Soppe Negras: Marcelo Tempone . Gambito de Dama Aceptado.
1.d4 d5; 2.c4 dxc4; 3.Cc3 a6; 4.e4 b5; 5.a4 b4; 6.Ca2 Ab7; 7.f3 e6; 8.Axc4 c5; 9.Ce2 Cc6; 10.Ae3 cxd4; 11.Cxd4 Cxd4; 12.Dxd4 Dxd4; 13.Axd4 Cf6; 14.Re2 Ae7; 15.Cc1! Tc8; 16.b3 0-0; 17.a5 Cd7; 18.Cd3 Cb8; 19.Thd1 Cc6; 20.Ab6 Af6; 21.Ta4 Ae7;22.Cc5 Axc5; 23.Axc5 Tfd8; 24.Txd8 Txd8; 25.Axb4 Ce5; 26.Ac3 Cxc4; 27.bxc4 f6; 28.Tb4 Td7; 29.Tb6 Rf7; 30.Ab4 Ac8; 31.c5 Td4; 32.c6 e5; 33.Tb8 Ae6; 34.Tb7 Rg6; 35.Af8 Af7; 36.c7 Tc4; 37.g4 Ae6; 38.c8=D Txc8; 39.Txg7 Rh6; 40.Tg8 (1-0) Tiempo: Blancas 1h 55m Negras: 1h 43m.
En la cuarta partida, una defensa Siciliana, Tempone salió a quemar las naves, Soppe estuvo en la cornisa pero reaccionó muy bien y pese a tener un final desfavorable consiguió las tablas luego de 61 movimientos y casi 6 horas de juego. Con esto obtuvo el ansiado campeonato argentino de ajedrez, objetivo que se había planteado cuatro años antes cuando consiguió el título de maestro internacional.
Guillermo Soppe volvió a consagrarse como el mejor jugador de ajedrez de Argentina en 2003. Entre su dilatada carrera cuenta con el título de campeón argentino de cadetes (1977), además de haberse consagrado tres veces campeón de Córdoba, seis veces representante olímpico y ganar más de cincuenta torneos nacionales e internacionales.
Es también docente, autor de varios cursos, colaborador permanente de las más prestigiosas publicaciones mundiales de la especialidad y dirige la escuela de ajedrez del Club Atlético Belgrano, otra de sus pasiones.Soppe, referente importante del ajedrez argentino tanto en el país como en el exterior es asimismo co autor conmigo del libro "Erich Eliskases: Caballero del Ajedrez", producción que recrea una época escasamente conocida en la vida de este gran maestro: su existencia, sus logros y sus partidas en suelo americano.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Sexto sentido - Fichas de oro en Ajedrez
Ajedrez es una canción de Victor Herrera que interpreta Sexto Sentido, una banda colombiana que busca posicionarse como uno de los grupos más representativos del rock alternativo. Su música está llena de sentimientos expresados con el corazón de cada uno de sus integrantes. En general logra un sonido compacto, profesional y competitivo en el mercado actual buscando una proyección internacional. Ha conseguido destacarse y reconocido por medios de Bogotá y parte de latinoamérica, además el público rockero.
Ajedrez
Letra: Víctor Herrera
Música: Sexto sentido
En un rincon se mueven fichas de oro,
Yo soy un Jugador,
Que bajo el tablero
Me hacen hacen reir
El es el rey
Y su deseo por no perder
Como la ultima vez
Sujeta fuerte el ajedrez
En negras noches
Y en blancos dias
CORO:
Solo frente al espejo
Ves el reflejo tras el humo de tu reputacion
Y en un instante casi inborrable
Me logras perder
En un rincon
Se mueven pares de tres
Asi es como lo ves
Pero en la vida
No puedes puedes Creer
Como el alfil
Que no para de reir
Y se acerca su fin
Mientras tu ruegas
Frente a mi
En negras noches
Y en blancos dias
CORO:
Solo frente al espejo
Ves el reflejo tras el humo de tu reputacion
Y en un instante casi inborrable
Me logras perder
martes, 13 de septiembre de 2011
La dignidad y el sentido del humor de Erich Eliskases
Por Juan Antonio Castro Torres (*)
Ultima entrega de esta serie. ¡Gracias Picho!
El Caballero del Ajedrez Erich Gottlieb Eliskases tenía un profundo sentido de la dignidad propia y lo hacía conocer con un gran sentido del humor. Un simple ejemplo. Permitía sin enfado que los dirigentes lo distinguieran abonando la cuenta cuando compartían un almuerzo o una cena en el transcurso de los distintos torneos de los que participaba. Pero, de tanto en tanto, él se hacía cargo del gasto, explicando con firmeza y convicción “si…si…es bueno que los dirigentes del ajedrez abonen nuestros gastos, especialmente cuando se trata de ajedrecistas que tienen pocos recursos, pero, en mi caso, yo también tengo mi dinero y quiero utilizarlo, al menos para que lo sepan, de tanto en tanto…”
Sentía nuestro maestro un gran afecto por Héctor Luis González, en aquellos años presidente de la Unión Cordobesa de Ajedrez (UCA) y representante argentino ante la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Le preocupaba la vida hiperactiva que llevaba el famoso y querido “avión”. No era para menos. González, de la misma manera que no paraba de cumplir en sus múltiples ocupaciones laborales y sociales, no tenía medida para comer, pese a que era diabético y con peligrosa tendencia a engordar desmesuradamente. Era capaz de liquidar en un santiamén tres o cuatro platos de ravioles con pollo, seguido de un suculento faisán trufado y, de postre, media torta de chocolate y crema pastelera, bien regada con vino mistela. Eso sí, al café lo endulzaba con sacarina, mientras no paraba de contar alguna anécdota relacionada con el ajedrez. Además fumaba más que un murciélago y su organismo sobre exigido, de tanto en tanto, le daba un buen susto, pero no escarmentaba ni dejaba de andar a mil. Al término de los entretenidos comentarios de un match por el título del mundo, que se habían escenificados en un colmado teatro de Córdoba, como máxima autoridad del ajedrez, González dirigiéndose al público con todo su inigualable histrionismo resaltó el acontecimiento, destacó la presencia de los maestros y sus aportes al conocimiento rematando: “probablemente para el próximo match por el título mundial muchos de nosotros ya no estaremos en este mundo pero, afortunadamente, el ajedrez siempre tendrá grandes maestros como Erich Eliskases para que nos ayuden a comprenderlo…” Eliskases, en el estrado, asentía en silencio, circunspecto, y, mientras el público aplaudía a rabiar, cerrando un ojo, en voz muy baja, solo para que escucharan los que estaban cerca, señaló “si…si…si, si el señor González no se cuida y sigue haciendo esa vida que lleva es posible que no llegue al próximo match, si...si señor”. Y el “avión”, efectivamente, se le adelantó varios años en la partida, pese a ser más joven que el maestro. A los dos todavía los extrañamos una enormidad, tanto en el ajedrez como en la vida, por eso el merecido recuerdo.
(*) Periodista, escritor y MI (ICCF)
Eliskases: Un comentarista por el campeonato del mundo
Eliskases: Su Universal sabiduría jerarquizó el ajedrez
Ultima entrega de esta serie. ¡Gracias Picho!
El Caballero del Ajedrez Erich Gottlieb Eliskases tenía un profundo sentido de la dignidad propia y lo hacía conocer con un gran sentido del humor. Un simple ejemplo. Permitía sin enfado que los dirigentes lo distinguieran abonando la cuenta cuando compartían un almuerzo o una cena en el transcurso de los distintos torneos de los que participaba. Pero, de tanto en tanto, él se hacía cargo del gasto, explicando con firmeza y convicción “si…si…es bueno que los dirigentes del ajedrez abonen nuestros gastos, especialmente cuando se trata de ajedrecistas que tienen pocos recursos, pero, en mi caso, yo también tengo mi dinero y quiero utilizarlo, al menos para que lo sepan, de tanto en tanto…”
Sentía nuestro maestro un gran afecto por Héctor Luis González, en aquellos años presidente de la Unión Cordobesa de Ajedrez (UCA) y representante argentino ante la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Le preocupaba la vida hiperactiva que llevaba el famoso y querido “avión”. No era para menos. González, de la misma manera que no paraba de cumplir en sus múltiples ocupaciones laborales y sociales, no tenía medida para comer, pese a que era diabético y con peligrosa tendencia a engordar desmesuradamente. Era capaz de liquidar en un santiamén tres o cuatro platos de ravioles con pollo, seguido de un suculento faisán trufado y, de postre, media torta de chocolate y crema pastelera, bien regada con vino mistela. Eso sí, al café lo endulzaba con sacarina, mientras no paraba de contar alguna anécdota relacionada con el ajedrez. Además fumaba más que un murciélago y su organismo sobre exigido, de tanto en tanto, le daba un buen susto, pero no escarmentaba ni dejaba de andar a mil. Al término de los entretenidos comentarios de un match por el título del mundo, que se habían escenificados en un colmado teatro de Córdoba, como máxima autoridad del ajedrez, González dirigiéndose al público con todo su inigualable histrionismo resaltó el acontecimiento, destacó la presencia de los maestros y sus aportes al conocimiento rematando: “probablemente para el próximo match por el título mundial muchos de nosotros ya no estaremos en este mundo pero, afortunadamente, el ajedrez siempre tendrá grandes maestros como Erich Eliskases para que nos ayuden a comprenderlo…” Eliskases, en el estrado, asentía en silencio, circunspecto, y, mientras el público aplaudía a rabiar, cerrando un ojo, en voz muy baja, solo para que escucharan los que estaban cerca, señaló “si…si…si, si el señor González no se cuida y sigue haciendo esa vida que lleva es posible que no llegue al próximo match, si...si señor”. Y el “avión”, efectivamente, se le adelantó varios años en la partida, pese a ser más joven que el maestro. A los dos todavía los extrañamos una enormidad, tanto en el ajedrez como en la vida, por eso el merecido recuerdo.
(*) Periodista, escritor y MI (ICCF)
Eliskases: Un comentarista por el campeonato del mundo
Eliskases: Su Universal sabiduría jerarquizó el ajedrez
lunes, 12 de septiembre de 2011
Erich Eliskases: un exquisito comentarista por el título del mundo de ajedrez
Por Juan Antonio Castro Torres (*)
Mañana publicaré la última parte de este brillante aporte.
Profundo observador y crítico del juego de los grandes campeones, Erich Eliskases fue exquisito comentarista del match por el título del mundo de ajedrez que disputaron Anatoly Karpov y Victor Kortchnoi en 1978. Tiempo después se enfrascó en un profundo estudio de una de las tantas variantes de la defensa Petroff que se había jugado en aquel match, donde las piezas negras, conducidas por Kortchnoi, no habían logrado los mejores resultados. Pues bien, el empeño, la gran paciencia y la sabiduría del "Caballero del ajedrez", abrió otras vertientes teóricas para esta compleja defensa donde el segundo jugador podría no solo igualar el juego sino también aspirar legítimamente a la victoria. Quien esto escribe aprovechó con creces ese trabajo inédito sobre la Petroff del maestro Eliskases alcanzando algún que otro éxito nada menos que en el juego a distancia donde el estudio tiene fundamental importancia por el tiempo disponible.
Durante el transcurso de las Olimpíadas de Ajedrez de 1978, que se disputaron en el estadio de River Plate, en Buenos Aires, Erich Eliskases fue una de las personalidades presentes más destacadas. En esa condición fue invitado a participar de una velada social y cultural preparada con gran meticulosidad por la embajada de la Unión de Repúblicas Socialistas del Soviet (URSS), de la que participó, como figura emblemática, el legendario astronauta ruso Nikolai Sebastianov, un gigante de casi dos metros de alto, al que se podía ver vestido de civil, pero mostrando en la solapa del impecable traje negro las grandes medallas y condecoraciones otorgadas por sus méritos profesionales. Acompañado por cierto, por los grandes maestros de ajedrez como Boris Spassky, Tigram Petrosian, Lev Polugaiesky, Boris Gulko, entre otros, que defendían el liderazgo soviético. A la imponente sede diplomática concurrieron junto a Eliskases, entre otros argentinos, los maestros Rodolfo Argentino Redolfi y Osvaldo Manuel Bazán, ambos múltiples campeones de Córdoba, que habían concurrido en esa ocasión como enviados especiales del ya desaparecido vespertino “Córdoba”. Por supuesto todas las atenciones se las llevaba Eliskases por su natural gravitación en la elite ajedrecística. Los mozos, solícitos, le acercaban continuamente exquisitos bocadillos, acompañados del clásico vodka ruso. Como era un auténtico caballero Eliskases nada rechazaba. Igual conducta mantuvo a la hora de la bien regada cena. Entusiasmado por la conversación con sus pares, los grandes del mundo del tablero de ajedrez, no se percató de que la fuerte bebida alcohólica tradicional de Rusia, a la que no estaba de ninguna manera acostumbrado, lo fue envolviendo hasta poco menos que dejarlo sin control. Por suerte quienes lo acompañaban lo advirtieron y, con mucho disimulo, lograron acompañarlo de regreso al hotel sin que nadie descubriera su embriaguez. En Córdoba, por años, esta anécdota fue cita obligada en las interminables tertulias ajedrecísticas. (Nota del editor: El avión González me comentó que al día siguiente encontró a Eliskases con un ojo morado y algunos razguños en la cara, y que el maestro le contó, con su habitual delicadeza, que se había descompuesto después de la cena y que tuvo "expulsiones, tanto por delante como por detrás").
Solo como para recordarlo por la mención, aquella olimpíada de ajedrez disputada durante la genocida dictadura militar argentina, fue ganada, en la rama masculina, por Hungría que totalizó 37 puntos, en tanto la URSS sumó 36 y EE.UU. 35. Mientras que entre las damas se impuso la URSS con 16 puntos, seguida por Hungría y Alemania Democrática con 11.
Mañana publicaré la última parte de este brillante aporte.
Profundo observador y crítico del juego de los grandes campeones, Erich Eliskases fue exquisito comentarista del match por el título del mundo de ajedrez que disputaron Anatoly Karpov y Victor Kortchnoi en 1978. Tiempo después se enfrascó en un profundo estudio de una de las tantas variantes de la defensa Petroff que se había jugado en aquel match, donde las piezas negras, conducidas por Kortchnoi, no habían logrado los mejores resultados. Pues bien, el empeño, la gran paciencia y la sabiduría del "Caballero del ajedrez", abrió otras vertientes teóricas para esta compleja defensa donde el segundo jugador podría no solo igualar el juego sino también aspirar legítimamente a la victoria. Quien esto escribe aprovechó con creces ese trabajo inédito sobre la Petroff del maestro Eliskases alcanzando algún que otro éxito nada menos que en el juego a distancia donde el estudio tiene fundamental importancia por el tiempo disponible.
Durante el transcurso de las Olimpíadas de Ajedrez de 1978, que se disputaron en el estadio de River Plate, en Buenos Aires, Erich Eliskases fue una de las personalidades presentes más destacadas. En esa condición fue invitado a participar de una velada social y cultural preparada con gran meticulosidad por la embajada de la Unión de Repúblicas Socialistas del Soviet (URSS), de la que participó, como figura emblemática, el legendario astronauta ruso Nikolai Sebastianov, un gigante de casi dos metros de alto, al que se podía ver vestido de civil, pero mostrando en la solapa del impecable traje negro las grandes medallas y condecoraciones otorgadas por sus méritos profesionales. Acompañado por cierto, por los grandes maestros de ajedrez como Boris Spassky, Tigram Petrosian, Lev Polugaiesky, Boris Gulko, entre otros, que defendían el liderazgo soviético. A la imponente sede diplomática concurrieron junto a Eliskases, entre otros argentinos, los maestros Rodolfo Argentino Redolfi y Osvaldo Manuel Bazán, ambos múltiples campeones de Córdoba, que habían concurrido en esa ocasión como enviados especiales del ya desaparecido vespertino “Córdoba”. Por supuesto todas las atenciones se las llevaba Eliskases por su natural gravitación en la elite ajedrecística. Los mozos, solícitos, le acercaban continuamente exquisitos bocadillos, acompañados del clásico vodka ruso. Como era un auténtico caballero Eliskases nada rechazaba. Igual conducta mantuvo a la hora de la bien regada cena. Entusiasmado por la conversación con sus pares, los grandes del mundo del tablero de ajedrez, no se percató de que la fuerte bebida alcohólica tradicional de Rusia, a la que no estaba de ninguna manera acostumbrado, lo fue envolviendo hasta poco menos que dejarlo sin control. Por suerte quienes lo acompañaban lo advirtieron y, con mucho disimulo, lograron acompañarlo de regreso al hotel sin que nadie descubriera su embriaguez. En Córdoba, por años, esta anécdota fue cita obligada en las interminables tertulias ajedrecísticas. (Nota del editor: El avión González me comentó que al día siguiente encontró a Eliskases con un ojo morado y algunos razguños en la cara, y que el maestro le contó, con su habitual delicadeza, que se había descompuesto después de la cena y que tuvo "expulsiones, tanto por delante como por detrás").
Solo como para recordarlo por la mención, aquella olimpíada de ajedrez disputada durante la genocida dictadura militar argentina, fue ganada, en la rama masculina, por Hungría que totalizó 37 puntos, en tanto la URSS sumó 36 y EE.UU. 35. Mientras que entre las damas se impuso la URSS con 16 puntos, seguida por Hungría y Alemania Democrática con 11.
(*) Periodista, escritor y MI (ICCF)
domingo, 11 de septiembre de 2011
Erich Eliskases: su universal sabiduría jerarquizó el ajedrez del siglo pasado
por Juan Antonio Castro Torres (*)
Hoy la primer entrega, mañana la segunda parte.
Si el Cielo existe como paradigma de felicidad eterna, allí está instalado desde que nos dijo adiós. Por el contrario, si el Cielo como tal no existe, habremos de inventarlo para que allí descanse como se merece Erich Eliskases, maestro de maestros, ese auténtico caballero del ajedrez que viene recordando Raúl Grosso en sucesivas notas en este blog dedicado al milenario juego.
Su sabiduría universal abarcaba mucho más allá del ajedrez, su pasión de toda la vida. El destino le había preparado un derrotero pleno de asechanzas. Las sorteo con un espíritu inquebrantable y una profunda fe en sus convicciones. Para nada es exagerado afirmar que sus conocimientos ajedrecísticos y su talento natural jerarquizaron el juego alcanzando los privilegiados espacios del arte y de la ciencia que solo pueden descubrir los elegidos como él. Si el conocimiento nos lleva hacia la libertad, pues era Eliskases un hombre auténticamente libre.
Impecablemente vestido de pulcro traje y corbata, educado y humilde, afable y de bajo perfil, se lo podía ver en cualquier esquina de Córdoba, transmitiendo paz y tranquilidad con una media sonrisa casi permanente, sin que nadie pudiera imaginar las vicisitudes que debió atravesar en su vida. Para puntualizar la más traumática, el desarraigo obligado de su terruño tirolés por el terrible flagelo de la segunda guerra mundial. Si se permite la figura literaria, el Caballero del ajedrez Eliskases debió reinventarse para subsistir dignamente.
Ya se ha dicho que dominaba varios idiomas, pero es casi imposible explicar con palabras su particular acento cuando hablada en castellano, casi a la perfección, pero “mordiendo” las sílabas con un énfasis inigualable. Escucharlo resultaba fascinante, no solo por los conocimientos que transmitía, sino porque solía aflorar en su decir una fina ironía que jamás ofendía, por el contrario, despertaba una espontanea sonrisa cómplice.
Tuve la gran fortuna de compartir con él y Héctor Luis, el “avión” González (el dirigente más importante del ajedrez de Córdoba en el siglo pasado) algunos viajes hacia el interior cordobés donde el maestro ofrecía simultáneas con su caracterizada generosidad de docente de alma. Manteníamos en el trayecto –a veces por caminos de tierra que tornaba muy lento el andar del automóvil– conversaciones muy placenteras y aleccionadoras sobre temas sociales, políticos, históricos, periodísticos y, por cierto, sobre ajedrez, porque otra de las grandes virtudes de Eliskases era saber escuchar y, así, como su interlocutor, uno se sentía mucho más importante de lo que realmente era.
En una de esas oportunidades, a poco de llegar a una pequeña localidad serrana cuyo nombre no viene al caso, se desencadenó una típica tormenta de verano que allí nos dejo aislados, por la inundación. A la hora de las simultaneas de ajedrez, en el principal club de la región, había apenas cuatro o cinco aficionados para las simultaneas, cuando habitualmente los participantes no bajaban de veinte o treinta. Obviamente el mal tiempo reinante justificaba a los ausentes forzados. Pero González, además de volar, “caminaba por las paredes” porque la velada corría riesgos ciertos de transformarse en un auténtico fiasco. Allí fue que me dijo “Picho querido, haceme el gran favor, sentate a jugar la simultanea para hacer número”. Eliskases se impuso rápidamente a los jugadores locales y se enfrascó en nuestra partida que había seguido los derroteros de una apertura Española, variante del cambio. Por cierto, si bien después del medio juego el material era igual, él tenía clara ventaja de espacio. Yo sabía que, inexorablemente, el maestro acabaría por encontrar el camino al triunfo. Sin embargo, cuando el juego se encaminaba a un final de torres y peones, Eliskases, después de efectuar su movimiento me dijo en voz apenas audible: “Si…si…señor periodista, como usted ya sabe y yo lo se por nuestras interesantes conversaciones cotidianas, generalmente los finales de torres en el ajedrez son muy complicados, hay que pensar mucho y frecuentemente derivan en tablas…si señor”. Y con una cómplice sonrisa me extendió la mano para compartir el punto. No hace falta aclarar que así Eliskases mostraba otras de sus positivas facetas humanas y me distinguía en la amistad, más allá de la sideral diferencia en la capacidad de cada uno frente al tablero de ajedrez, aun en simultáneas.
Hoy la primer entrega, mañana la segunda parte.
Si el Cielo existe como paradigma de felicidad eterna, allí está instalado desde que nos dijo adiós. Por el contrario, si el Cielo como tal no existe, habremos de inventarlo para que allí descanse como se merece Erich Eliskases, maestro de maestros, ese auténtico caballero del ajedrez que viene recordando Raúl Grosso en sucesivas notas en este blog dedicado al milenario juego.
Su sabiduría universal abarcaba mucho más allá del ajedrez, su pasión de toda la vida. El destino le había preparado un derrotero pleno de asechanzas. Las sorteo con un espíritu inquebrantable y una profunda fe en sus convicciones. Para nada es exagerado afirmar que sus conocimientos ajedrecísticos y su talento natural jerarquizaron el juego alcanzando los privilegiados espacios del arte y de la ciencia que solo pueden descubrir los elegidos como él. Si el conocimiento nos lleva hacia la libertad, pues era Eliskases un hombre auténticamente libre.
Impecablemente vestido de pulcro traje y corbata, educado y humilde, afable y de bajo perfil, se lo podía ver en cualquier esquina de Córdoba, transmitiendo paz y tranquilidad con una media sonrisa casi permanente, sin que nadie pudiera imaginar las vicisitudes que debió atravesar en su vida. Para puntualizar la más traumática, el desarraigo obligado de su terruño tirolés por el terrible flagelo de la segunda guerra mundial. Si se permite la figura literaria, el Caballero del ajedrez Eliskases debió reinventarse para subsistir dignamente.
Ya se ha dicho que dominaba varios idiomas, pero es casi imposible explicar con palabras su particular acento cuando hablada en castellano, casi a la perfección, pero “mordiendo” las sílabas con un énfasis inigualable. Escucharlo resultaba fascinante, no solo por los conocimientos que transmitía, sino porque solía aflorar en su decir una fina ironía que jamás ofendía, por el contrario, despertaba una espontanea sonrisa cómplice.
Tuve la gran fortuna de compartir con él y Héctor Luis, el “avión” González (el dirigente más importante del ajedrez de Córdoba en el siglo pasado) algunos viajes hacia el interior cordobés donde el maestro ofrecía simultáneas con su caracterizada generosidad de docente de alma. Manteníamos en el trayecto –a veces por caminos de tierra que tornaba muy lento el andar del automóvil– conversaciones muy placenteras y aleccionadoras sobre temas sociales, políticos, históricos, periodísticos y, por cierto, sobre ajedrez, porque otra de las grandes virtudes de Eliskases era saber escuchar y, así, como su interlocutor, uno se sentía mucho más importante de lo que realmente era.
En una de esas oportunidades, a poco de llegar a una pequeña localidad serrana cuyo nombre no viene al caso, se desencadenó una típica tormenta de verano que allí nos dejo aislados, por la inundación. A la hora de las simultaneas de ajedrez, en el principal club de la región, había apenas cuatro o cinco aficionados para las simultaneas, cuando habitualmente los participantes no bajaban de veinte o treinta. Obviamente el mal tiempo reinante justificaba a los ausentes forzados. Pero González, además de volar, “caminaba por las paredes” porque la velada corría riesgos ciertos de transformarse en un auténtico fiasco. Allí fue que me dijo “Picho querido, haceme el gran favor, sentate a jugar la simultanea para hacer número”. Eliskases se impuso rápidamente a los jugadores locales y se enfrascó en nuestra partida que había seguido los derroteros de una apertura Española, variante del cambio. Por cierto, si bien después del medio juego el material era igual, él tenía clara ventaja de espacio. Yo sabía que, inexorablemente, el maestro acabaría por encontrar el camino al triunfo. Sin embargo, cuando el juego se encaminaba a un final de torres y peones, Eliskases, después de efectuar su movimiento me dijo en voz apenas audible: “Si…si…señor periodista, como usted ya sabe y yo lo se por nuestras interesantes conversaciones cotidianas, generalmente los finales de torres en el ajedrez son muy complicados, hay que pensar mucho y frecuentemente derivan en tablas…si señor”. Y con una cómplice sonrisa me extendió la mano para compartir el punto. No hace falta aclarar que así Eliskases mostraba otras de sus positivas facetas humanas y me distinguía en la amistad, más allá de la sideral diferencia en la capacidad de cada uno frente al tablero de ajedrez, aun en simultáneas.
(*) Periodista, escritor y MI (ICCF)
viernes, 9 de septiembre de 2011
El espíritu de colaboración de Erich Eliskases
Un caballero sin egoísmo
La mayoría de los ajedrecistas conocemos gran parte de la trayectoria en el tablero de ajedrez de Erich Gottlieb Eliskases.
Desde su gran salto al estrellato, allá por 1932 al vencer en un match a Rudolf Spielmann, a quien volvió a ganarle en 1936 y 1937, consagrándose campeón de su país, hasta su retiro, brilló en múltiples torneos.
Seguro que tu sabes de las condiciones técnicas de este Caballero del Ajedrez. Hoy te voy a contar sobre su permanente espíritu de colaboración para con el ajedrez de todo el mundo.
Ya desde muy joven, en 1935, Eliskases se convirtió en el analista de Max Euwe, en el match que el holandés le arrebató el título a Alexander Alekhine.
Para le revancha, en 1937, Alekhine contrató los servicios de Eliskases y ganó aquel célebre match por el amplio scorer de 10 ganadas, 4 perdidas y 11 tablas, demostrando que su derrota anterior sólo había sido un traspié en su fulgurante carrera. Este fue el último match que Alekhine jugó por la corona mundial.
Conocedor profundo de la técnica del juego de ajedrez, el Caballero Eliskases ha sido considerado como uno de los teóricos más notables de todos los tiempos. Su bagaje de conocimientos de los secretos del tablero, han merecido el respeto y la consideración mundial
Tan es así que los más calificados de los cultores del juego ciencia recurrieron en múltiples ocasiones a su sapiencia para los análisis y estudios de partidas de ajedrez. La gran promesa latinoamericana, Henrique Costa Mecking, lo llevó de analista - entrenador en oportunidad de obtener el título de Maestro Internacional en el torneo Interzonal de Túnez.
La Federación Argentina de Ajedrez (FADA) también utilizó sus importantes servicios para acompañar a jóvenes valores en torneos internacionales y como capitán del equipo olímpico, además de que numerosas publicaciones de prestigio internacional requirieron de sus colaboraciones en comentarios de importancia teórica.
Por lógica, el ajedrez de Córdoba lo incorporó y su influencia y enseñanzas, exentas de egoísmo, fueron factor preponderante para el progreso de jóvenes figuras que se proyectaron en el orden magistral, como Máximo Ramadán Gómez, Rodolfo Redolfi, Osvaldo Bazán, Guillermo Soppe, Raúl Monier, entre otros. Todos, eternamente agradecidos de este Caballero del Ajedrez.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
En ajedrez: "¡Que toda la vida es sueño!"
Hoy pongo a su consideración una partida de un viejo jugador, dirigente luchador y, sobre todo, buena persona, el rosarion Raúl Abraham Ramírez. Este "soñador" comenta una apertura Ruy López, frente a un Caballero del Ajedrez: Erich Eliskases.
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| Raúl Ramírez |
Años atrás, sin llegar a la edad gardeliana, se organizaban torneo de ajedrez en muchas ciudades del país, como ser Buenos Aires, 9 de Julio, Pergamino, San Nicolás, Rosario, Paraná, santa fe, Rafaela, San Francisco, Bell Ville, Córdoba, La Falda, Río Hondo, Tucumán, Rosario de la Frontera, Salta, Mendoza, Puerto Madryn, Bahía Blanca, Necochea, Pinamar, Villa Gessel, Mar del Plata y ¡me cansé!, hoy, no ayer cuando en todas ellas estuve.
Pero hoy me detendré en una sola provincia, Santa Fe. En su capital, durante 10 años seguidos se disputó un torneo internacional, "Angel Cassanello", un homenaje del "Circolo Italiano" a los primeros "gringos" que vinieron a poblar estas tierras para engrandecerlas luego. Con estricta justicia, la idea fue de Julio B. de la Sierra y continuada por Basilio García y otros cuyos nombres se me perdieron en las nubes del pasado. (Pregunta, nada más: ¿Dónde están hoy tales dirigentes? ¿El viento, las semillas todas, se las llevó?).
Recordemos los ganadores de tales torneos: 1948, Carlos Maderna: 1949, Arturo Pomar; 1950 Héctor Rossetto; 1951, Luis Marini/Renato Sanguinetti; 1952 y 1953, Rossetto; 1954, Pedro Martín / Sanguinetti; y 1956 Miguel Najdorf.
Participaban 8 jugadores, Recordemos otros nombres: Korchnoi, Taimanov, Szabo, Gligoric, Byrne, Pelikan, Eliskases, Pilnik, Wesler, Raúl Sanguinetti, Panno, Cruz, Dodero, Secchi, Ramadán, Bazán, Casas, Steinberg....Los jugadores locales, en un mínimo de 3 o 4 intervenían en cada torneo. Yo tuve la suerte o el privilegio de ser: a) espectador; b) comentarista y c) participante, en más de un torneo.
De todos los jugadores citados, algo guardo ya al son de la lluvia que rítmicamente cae sobre el techo de zinc, es como la letra de una hermosa canción que se denomina RECUERDOS. La seriedad de Eliskases (un Caballero del Ajedrez), la peremne tristeza de Pelikan, siempre ausente...
El resumen de mis actuaciones, la considero positiva. Me dejaron buenas enseñanzas y algunos resultados...¡me auto otorgaron el derecho a tener que pedirme permiso para jugar conmigo!.
El VIII torneo 1º Najdorf, 2º Eliskases, 3º Raúl Ramírez, con una sóla derrota ante Don Miguel) casi me hace dejar de jugar al ajedrez. Con el GM Eliskases jugamos una Siciliana -yo blancas- la que considero una de mis mejores partidas. Al año siguiente nos volvimos a encontrar. Esta vez, fue una Ruy López, la que considero una falta de respeto, pero... Hoy algunos breves comentarios haré sobre ella.
Sugiero, para algunas consultas: Enciclopedia de aperturas, edición 1997, página 502 e Informador número 1 página 227. Veamos....
Ramirez, ,R - Eliskases, ,E [C97]
Angel Cassanello
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0–0 Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 d6 8.c3 0–0 9.h3 Ca5 10.Ac2 c5 11.d4 Dc7 12.Cbd2 Ab7 Todas jugadas de "rutina" para aquellos años, al menos. 13.d5 Ac8 Hoy se da preferencia a Ta-d8 14.Cf1 Cc4 ...y las negras están bien. 15.De2 Ad7 ¡Hoy está jugada se encuentra en el Scheredder 7! 16.g4?! ¡Adelante versalieri que la batalla e nostra! ¡Hijo audaz de la llanura y guardián de nuestro suelo! 16...h5 También. [16...Tab8; 16...Cb6; 16...h6; 16...Db7 Ahora el coraje de las blancas debe ser puesto a prueba. ] 17.g5 ¿Abrir? ¿Jugar en el flanco dama? (b3) ¿Retirar el „aballo? ¿Atacar con una sola pieza!? ¡Humm!! 17...Ch7 De acuerdo. ¡Te espero! 18.Rh2 El peón "h" está solitario ..., una columna está por abrirse. ¿Avanzo el peón h? Las negras esperan tranquilas. 18...Dc8 19.b3 Cb6 20.Cg3 g6 21.Cf5 ¿Intuición? ¿Falta de respeto? ¡Impetus juveniles!? (¡Los 40 estaban a la vuelta de la esquina) 21...gxf5 22.exf5 Axf5 23.Axf5 Dxf5 24.Ch4 Dc8 Retroceder no es cobardía. Soldado que huye sirve para otra guerra. 25.Dxh5 f5 Las blancas están amenazando Tg1 y Ah6. Las negras se defienden con 3 piezas. 26.gxf6 Nunca cerrar la posición si se está en el ataque. 26...Txf6 27.Tg1+ Rh8 28.Cg6+ De jaque. ¡Puede ser mate! 28...Txg6 29.Dxg6 Quizás era mejor Txg6 para traer luego la otra torre y el alfil. 29...Af6 Scheredder 8 aconseja Dg8. Para la jugada hecha da +=. 30.Ah6! Dg8 31.Dh5 Dxd5 32.Tg2 ¿Y cuándo va a jugar la Torre dama? Mejor. 32 Tad1 Dc5 33.Tg6 Ta7 34.Tdg1. 32...e4 Un cierzo helado, por mis venas corrió. 33.De2 Ae5+ ¡Muchas gracias! Después de De5, ¿Qué jugar? Con esto queda demostrado que el ajedrez no es una ciencia!. Eliskases era un GM, Sin embargo... 34.Rh1 Df7 Las negras pueden jugar Axc3; Tg8; De6; Te8; y b4 y siempre estarían mejor, 35.Dxe4 Y si he de morir.... A lo mejor una ayudita del cielo puede caer. 35...Dh5 36.Af4 Axf4 37.Dxf4 Cd5 38.Dg3 Dh6 39.Tag1 Ce7 40.c4 bxc4 41.Dc3+ Cf6 42.bxc4 Tg8 43.Txg8+ Cexg8 44.Tg2 Tablas de común acuerdo. ½–½
Raúl Ramírez (Ex presidente de Liga de Ajedrez por Correspondencia)
Raúl Ramírez (Ex presidente de Liga de Ajedrez por Correspondencia)
lunes, 5 de septiembre de 2011
Eliskases jugó su primera partida de ajedrez en la cárcel penitenciaría
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| Eliskases, Caballero del ajedrez |
Mientras el cine Real proyectaba “El hombre de sus sueños”, con Gary Grant y el Monumental exhibía “Vivir un instante”, con Tita Merello y Alberto Closas, ese sábado 28 de julio de 1951 la cárcel penitenciaría de la ciudad se convertía en el escenario de la inauguración del torneo de ajedrez “Carlos Sánchez Ecahagüe” y, por consiguiete, testigo privilegiada de las primeras partidas disputadas por Eliskases (Caballero del ajedrez) en Córdoba.
Participaron además Héctor Rossetto, Renato Sanguinetti, Luis Marini, Bernardo Wexler, Jacobo Bolbochán, Eduardo Secchi, Jacobo Pat Rubinstein, Raúl Espinosa, Rodolfo Redolfi, Fernando Araya, Máximo Ramadán, Manuel Román y Luis Soppelsa.
Este torneo tuvo la particularidad de que algunas rondas se jugaron en escenarios de las sierras cordobesas con el objeto de promocionar el ajedrez en esos sitios. Una experiencia simpática, pero muy pocas veces repetida. Así, La Cumbre (6a fecha), La Falda (7a), Cosquín (8a), Deán Funes (11a) y Alta Gracia (12a) tuvieron la posibilidad de ver a esos talentos. Por supuesto, la prueba fue ganada por Erich Eliskases, con 3 puntos de ventaja sobre su escolta Luis Marini. Este acontecimiento fue el movimiento inicial para que el ajedrecista austríaco pasara a formar parte del ajedrez local.
Antes, y también después, el Caballero del Ajedrez Erich Eliskases tuvo una carrera muy fructífera en el orden internacional a partir de los 16 años cuando se consagró campeón de Austria, su país natal.
En 1939 viajó a nuestro país como primer tablero del equipo alemán que ganó el torneo de las naciones y por la primera guerra mundial debió quedarse en la región. Algunos años en Brasil y hasta el final de sus días en Córdoba, Argentina.
Nunca está de más recordar que Eliskases nació el 15 de febrero de 1913, hablaba y escribía 5 idiomas (alemán, italiano, portugués, inglés y castellano) y participó en las Olimpiadas de ajedrez de Hamburgo 1930, Folkestone 1933, Varsovia 1935, Munich 1936, Estocolmo 1937, Buenos Aires 1939, Leipzig 1860 y Tel Aviv 1964.. En las primeras 5 representó a Austria; en Buenos Aires jugó para Alemania, y las restantes lo hizo para la Argentina. Además fue analista del representativo de nuestro país en Amsterdan (1954) y Buenos Aires (1978).
Otro record de este simpático Caballero del Ajedrez es su enfrentamiento con nueve campeones mundiales: Emanuel Lasker, José Raúl Capablanca, Alejandro Alekhine, Max Euwe, Mikail Botvinnik, Vassili Smyslov, Tigran Petrosian, Boris Spassky y Robert Fischer. Estas menciones nos eximen de mayores comentario para destacar un ejemplo de vida que merece ser conocido e imitado no sólo por el ajedrez cordobés o argentino, sino también mundial
sábado, 3 de septiembre de 2011
Erich Eliskases: "Nunca olvidaré tan dolorosa expresión de Euwe"
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| Max Euwe |
Como quedó expresado en una entrada anterior, el caballero del ajedrez Erich Eliskases era circunspecto, dotado de profundas ideas y un fino humor. Hijo de un sastre que se ganaba la vida en Insbruck, (Austria), la pequeña gran urbe del corazón de los Alpes, Erich aprendió el movimiento de las piezas del milenario juego alentado por hermano mayor -a quien enseguida comenzó a superar en sus enfrentamientos- y nunca contó con un maestro o profesor que lo orientara en los laberintos del tablero de ajedrez. Fue, sin dudas, un autodidacta puro.
Ayer también contábamos su imborrable recuerdo de los aplausos brindados por el público ingles en el torneo de Hasting, cuando Eliskases realizó una brillante defensa frente a Alejandro Alekhine, en una partida de ajedrez que discurrió por los carriles de la Nimzonindia, variante Saemisch (E24, en la enciclopedia de aperturas).
Otra situación que quedó grabada en la mente de este Caballero del Ajedrez fue en el torneo de Noosdwijk en 1938 que ganó delante de Keres, Pirc, Euwe, Tartakower, Spellman, entre otros. En la última fecha Eliskases jugaba con Euwe, un hombre muy culto y simpático, y de ese resultado dependían las tres principales posiciones. “Ver su cara cuando se encontró perdido en un final de torres por haber cambiado el orden de jugadas que yo refuté con un astuto movimiento, me provocó una profunda impresión: su rostro se fue deprimiendo poco a poco hasta alcanzar un expresión tan dolorosa que nunca olvidaré”, rememoraba Eliskases con sus claros ojos celestes clavados en el infinito, en alguna de nuestras visitas a su casa dle Barrio Alto Verde de la capital Cordobesa.
A continuación reproducimos esta brillante partida de ajedrez, de este fino caballero.
Blancas: Max Euwe
Negras: Erich Eliskases
Noordwijk 1938
Round 9
Resultado 0-1
Round 9
Resultado 0-1
ECO D57
1. d4 d5 2. c4 e6 3. Nc3 Nf6 4. Bg5 Be7 5. e3 h6 6. Bh4 O-O
7. Nf3 Ne4 8. Bxe7 Qxe7 9. cxd5 Nxc3 10. bxc3 exd5 11. Qb3 Qd6
12. c4 dxc4 13. Bxc4 Nc6 14. Qc3 Bg4 15. O-O Bxf3 16. gxf3
Rad8 17. Kh1 Qf6 18. Be2 Rfe8 19. Rae1 Rd7 20. Rg1 Ne7 21. Rg2
Nf5 22. Reg1 Kh8 23. Rg4 g6 24. Rf4 g5 25. Re4 Rde7 26. Rgg4
c6 27. Rxe7 Rxe7 28. f4 Nd6 29. Bf3 Ne4 30. Bxe4 Rxe4 31. Qc5
Re8 32. Kg2 b6 33. fxg5 Qe6 34. Qe5+ Qxe5 35. dxe5 Rxe5
36. gxh6 Ra5 37. a4 b5 38. axb5 cxb5 39. Rg7 b4 40. Rxf7 a6
41. Rf8+ Kh7 42. Rf7+ Kg8 43. Rd7 b3 44. Rd1 Rb5 45. Kf3 b2
46. Rb1 a5 47. Ke2 a4 48. Kd3 a3 49. Kc2 a2 50. Rxb2 Rc5+ 0-1
1. d4 d5 2. c4 e6 3. Nc3 Nf6 4. Bg5 Be7 5. e3 h6 6. Bh4 O-O
7. Nf3 Ne4 8. Bxe7 Qxe7 9. cxd5 Nxc3 10. bxc3 exd5 11. Qb3 Qd6
12. c4 dxc4 13. Bxc4 Nc6 14. Qc3 Bg4 15. O-O Bxf3 16. gxf3
Rad8 17. Kh1 Qf6 18. Be2 Rfe8 19. Rae1 Rd7 20. Rg1 Ne7 21. Rg2
Nf5 22. Reg1 Kh8 23. Rg4 g6 24. Rf4 g5 25. Re4 Rde7 26. Rgg4
c6 27. Rxe7 Rxe7 28. f4 Nd6 29. Bf3 Ne4 30. Bxe4 Rxe4 31. Qc5
Re8 32. Kg2 b6 33. fxg5 Qe6 34. Qe5+ Qxe5 35. dxe5 Rxe5
36. gxh6 Ra5 37. a4 b5 38. axb5 cxb5 39. Rg7 b4 40. Rxf7 a6
41. Rf8+ Kh7 42. Rf7+ Kg8 43. Rd7 b3 44. Rd1 Rb5 45. Kf3 b2
46. Rb1 a5 47. Ke2 a4 48. Kd3 a3 49. Kc2 a2 50. Rxb2 Rc5+ 0-1
viernes, 2 de septiembre de 2011
En Hasting ovacionaron a Erich Eliskases
Seguimos conociendo a este Caballero del Ajedrez
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| Erich Eliskases |
Una invitación de los dirigentes de la Unión Cordobesa de Ajedrez (UCA) para participar en un torneo, la inmediata posibilidad de dictar clases en la Universidad Nacional y el encuentro casual con quien fue su compañera de toda la vida, fueron los factores concurrentes para que este tirolés de nacimiento no se marchara más de nuestra ciudad.
Ahora, cualquier aficionado al ajedrez sabe que la estática externa que muestra el milenario juego ciencia, oculta un gran dinamismo interno cuando dos jugadores se sientan frente al tablero a disputar un encuentro. Esto también sucede cada vez que se tiene la posibilidad de escuchar anécdotas y situaciones vividas por el único Gran Maestro Internacional que vivió en nuestra querida ciudad de Córdoba, Argentina: Erich Gottlieb Eliskases, un Caballero del Ajedrez.
“Con Alekhine -evocaba a quienes lo frecuentábamos- tengo uno de mis mejores recuerdos. En Hasting 1933, conducía las piezas negras y a lo largo de toda la partida de ajedrez realicé una buena defensa en el flanco rey primero, luego en el centro y por último en el flanco dama, para llegar a suspender con un peón de ventaja. Y ese el momento que más recuerdo de toda mi carrera ya que, espontáneamente, el público inglés -que es muy poco demostrativo- me brindó una ovación que aún hoy la escucho como si fuera hace casi 60 años”. Así recordó en su momento este caballero del ajedrez uno de los múltiples momentos gloriosos que le toco vivir.
A continuación reproducimos esa partida de ajedrez, para quienes no la conocen puedan apreciar su estilo de juego.
Blancas: Alexander Alekhine
Negras: Erich Eliskases
Hasting 1933
Result 1/2-1/2
ECO E24
1. d4 Nf6 2. c4 e6 3. Nc3 Bb4 4. a3 Bxc3+ 5. bxc3 b6 6. f3 d5
7. Bg5 Ba6 8. e4 h6 9. Bh4 Bxc4 10. Bxc4 dxc4 11. Qa4+ Qd7
12. Qxc4 Nc6 13. Ne2 Na5 14. Qd3 Qc6 15. O-O O-O-O 16. Rab1 g5
17. Bg3 Nh5 18. f4 f6 19. Rb4 Rhg8 20. f5 e5 21. d5 Nxg3
22. Nxg3 Qc5+ 23. Kh1 Kb7 24. Rfb1 c6 25. c4 Rd6 26. Ne2 cxd5
27. exd5 Rc8 28. Rc1 Ka8 29. h3 Nb7 30. Nc3 Qd4 31. Qe2 Rdd8
32. Ra4 Nd6 33. c5 Qxc5 34. Qa6 Qc7 35. Rb1 Rb8 36. Nb5 Nxb5
37. Qxb5 Qc5 38. Qxc5 bxc5 39. Rd1 Rd6 40. Rc4 Rc8 41. Kg1 Rc7
42. Kf2 Kb7 43. Ke3 Kc8 44. h4 Kd7 45. hxg5 hxg5 46. Ke4 Ra6
47. Rh1 Rxa3 48. Rh7+ Kd6 49. Rxc7 Kxc7 50. Rxc5+ Kd7 51. Rc6
Ra4+ 52. Ke3 Ke7 53. Re6+ Kf7 54. d6 Rd4 55. Re7+ Kf8 56. Re6
Kg7 57. Re7+ Kh6 58. Re6 g4 59. Rxf6+ Kg5 60. Rf8 a5 61. d7
Rxd7 62. Ke4 Rd2 63. Rg8+ Kf6 64. Rg6+ Kf7 65. Kxe5 Re2+
66. Kf4 Rxg2 67. Ra6 1/2-1/2
Result 1/2-1/2
ECO E24
1. d4 Nf6 2. c4 e6 3. Nc3 Bb4 4. a3 Bxc3+ 5. bxc3 b6 6. f3 d5
7. Bg5 Ba6 8. e4 h6 9. Bh4 Bxc4 10. Bxc4 dxc4 11. Qa4+ Qd7
12. Qxc4 Nc6 13. Ne2 Na5 14. Qd3 Qc6 15. O-O O-O-O 16. Rab1 g5
17. Bg3 Nh5 18. f4 f6 19. Rb4 Rhg8 20. f5 e5 21. d5 Nxg3
22. Nxg3 Qc5+ 23. Kh1 Kb7 24. Rfb1 c6 25. c4 Rd6 26. Ne2 cxd5
27. exd5 Rc8 28. Rc1 Ka8 29. h3 Nb7 30. Nc3 Qd4 31. Qe2 Rdd8
32. Ra4 Nd6 33. c5 Qxc5 34. Qa6 Qc7 35. Rb1 Rb8 36. Nb5 Nxb5
37. Qxb5 Qc5 38. Qxc5 bxc5 39. Rd1 Rd6 40. Rc4 Rc8 41. Kg1 Rc7
42. Kf2 Kb7 43. Ke3 Kc8 44. h4 Kd7 45. hxg5 hxg5 46. Ke4 Ra6
47. Rh1 Rxa3 48. Rh7+ Kd6 49. Rxc7 Kxc7 50. Rxc5+ Kd7 51. Rc6
Ra4+ 52. Ke3 Ke7 53. Re6+ Kf7 54. d6 Rd4 55. Re7+ Kf8 56. Re6
Kg7 57. Re7+ Kh6 58. Re6 g4 59. Rxf6+ Kg5 60. Rf8 a5 61. d7
Rxd7 62. Ke4 Rd2 63. Rg8+ Kf6 64. Rg6+ Kf7 65. Kxe5 Re2+
66. Kf4 Rxg2 67. Ra6 1/2-1/2
jueves, 1 de septiembre de 2011
Erich Eliskases: Una gloria del ajedrez mundial
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| Erich Eliskases |
“El ajedrez si lo practica Lasker es una filosofía, si lo juega Capablanca es una ciencia, si quien lo cultiva es Alekhine se trata de un arte; y si lo hace un chambón, es sólo un juego”.
Tirolés de nacimiento y cordobés por adopción, fue la gloría del ajedrez mundial más grande que vivió en Córdoba. Erich Eliskases, un señor caballero, nació el 15 de febrero de 1913 en Insbruk (Austria) y arribó a la Argentina en 1939 para participar como integrante del poderoso equipo alemán de la Copa de las Naciones de Ajedrez. Pero en los primeros días de setiembre, cuando el torneo entraba en su fase final, Hitler invadió Polonia y poco tiempo después Inglaterra contestó con la declaración de una guerra que se convertiría en la segunda gran conflagración bélica del siglo. Esta circunstancia, impidió a Eliskases regresar a su patria y luego de vivir un tiempo en Brasil se afincó definitivamente en nuestra ciudad. Mucho tuvo que ver en esto María Esther Olmedo, quien en el verano de 1951 sedujo y atrapó a este "caballero" para siempre. Entonces, Cupido (símbolo del amor) se unió con Caissa (Diosa del Ajedrez) y nos posibilitó a los cultores del juego ciencia contar con el único gran maestro que vivió durante más de cuatro décadas en Córdoba, República Argentina.
Para aquellos que no han profundizado la existencia de Eliskases (un Caballero del Ajedrez), la sola mención del enfrentamiento que sostuvo con 9 de los 13 campeones mundiales de ajedrez reconocidos oficialmente por la Federación Internacional hasta su desaparición física puede aproximarnos a su grandeza: Emanuel Lasker, José Raúl Capablanca, Alexander Alekhine, Max Euwe, Mikail Botvinnik, Vassily Smislov, Tigran Petrosián, Boris Spasski y Robert “Bobby” Fischer sintieron en carne propia la profundidad y fineza de su juego.
Además, Eliskases tomó activa participación en 10 torneos de las naciones u Olimpiadas ajedrecísticas: Hamburgo 1930, Folkenstone 1933, Varsovia 1935, Munich 1936, Estocolmo 1937, Buenos Aires 1939, Helsinki 1952, Munich 1958, Leipzig 1960 y Tel Aviv 1964. En las primeras cinco representó a Austria, en Buenos Aires jugó para Alemania y en las restantes lo hizo para la Argentina.
Cuando se radicó en Córdoba ya venía precedido de un gran prestigio en el ajedrez ecuménico. En 1932, con sólo 19 años había vencido a Rudolf Spielman en memorable encuentro y años después hizo lo propio con el aspirante a la corona mundial Ewfin Bogoljubow.
Además, era el gran caballero Eliskases triunfador en los famosos torneos de ajedrez de Budapest 1934, Linz 1935, Zurich, Trebic y Scheveningen 1936, Norway 1938, que le había ganado partidas a Capablanca, Euwe, Paul Keres, Ragozin, Petrov.
Eliskases, -un poliglota que dominaba cinco idiomas (alemán, italiano, portugués, inglés y castellano) y un avezado estudioso de la geometría analítica-, se destacó en el intrincado laberinto del juego ciencia por su fina técnica y su sentido innovador en las aperturas. Aún en la actualidad, con todo el adelanto que brindan las computadoras, muchas líneas de juego del ajedrez que practican los jóvenes maestros tienen el sello de la creación de este Caballero del Ajedrez.
Hasta los últimos días de su existencia (falleció el 2/2/97), con la cansada mirada que emanaban de sus profundos ojos celestes y sus 83 años a cuesta, Eliskases (un caballero del Ajedrez) se la ingenió para seguir analizando partidas para publicaciones europeas, o contestar la correspondencia de los miles de amigos que tenía dispersado por el mundo.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Recuerdo al máximo dirigente del ajedrez local
Héctor Luis "Avión" González
Hace 23 años (6/8/88) nos atravesó el dolor de perderlo. Hoy, desde el ajedrez, descubro la alegría de tenerlo presente. ¿De quién hablo? De Héctor Luis González, uno de mis mejores amigos (así que no me pidan objetividad), más conocido como “el Avión” o “el Gordo”. Hace unos días, en la zona de tribunales encontré a un grupo de abogados que no dejaba de recordar sabrosos relatos de su actividad como martillero público. Y ayer nomás tenores, sopranos y barítonos me explicaban en los pasillos del Teatro Libertador San Martín sobre sus conocimientos de opera y música clásica. Y como para dejar bien marcada su polifacética y proficua vida, no puedo dejar de recordar mi encuentro hace unos años con viejos dirigentes de los clubes Palermo y Lavalle en un bar del populoso barrio San Vicente (“La República”) en la ciudad de Córdoba. Estos memoriosos evocaban y revivían su paso como técnico de fútbol o boxeador amateur.
Naturalmente, en el ambiente que más lo echo de menos es en el ajedrez ¡Y no es para menos!
Fue un enamorado del juego ciencia, que lo atesoró como periodista, jugador, dirigente y docente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) .
Llegó a militar en la primera categoría de la Unión Cordobesa de Ajedrez (UCA), entidad que lo tuvo como dinámico dirigente y que lo catapultó a la vicepresidencia de la Federación Argentina de Ajedrez (FADA) y a la organización de un un sinnúmero de torneos de categoría, como un certamen panamericano y el campeonato mundial de Cadetes en la localidad de Embalse, en nuestra provincia. Asimismo, su inagotable voluntad lo llevó a realizar torneos de gran importancia como los famosos “Centro República” y a “ponerse al hombro” gran parte de la Olimpíada de Ajedrez de 1978, cuando su máxima autoridad, Rodolfo Zanlungo, desapareció por acción de la lucha interna de la maldita dictadura que nos oprimía en ese tiempo.
Que mi memoria recuerde, fue uno de los pocos dirigentes que defendió a ultranza los derechos de los jugadores del interior del país. Guillermo y Edith Soppe, Luis Marcos Bronstein, Raúl Monier Fabián Moscovich, y Sandra Villegas, entre muchos otros, deben estar eternamente agradecidos de sus gestiones.
Evoco que como periodista especializado en ajedrez “el avión” concretó los tradicionales comentarios de distintos matches por el campeonato mundial. En 1972, en un salón del matutino LA VOZ DEL INTERIOR, en Avenida Colón 39, comentó junto al múltiple campeón de Córdoba Osvaldo Bazán el mactch Fischer - Spasski, al que concurrían diariamente miles de entusiastas ajedrecistas.
No sólo eso, aprovechó sabiamente este episodio para organizar un torneo únicamente para aficionados, que reunió a 641 jugadores no federados, el más grande de esta especialidad en toda la historia del ajedrez local, nacional y sudamericana. Este evento sirvió para que surgieran muchas de las futuras figuras del juego ciencia local (pero esto será motivo de otra nota).
Después siguieron los comentarios de los matches de ajedrez Karpov - Korchoni y Kasparov -Karpov, acompañado de jugadores de primera categoría y, especialmente, con el jerarquizado aporte del Gran Maestro Internacional Erich Eliskases, (Un Caballero del Ajedrez) quien vivió en nuestra ciudad desde la década del 50 hasta su desaparición física.
Además de sus brillantes columnas periodísticas, escribió varias obras de ajedrez entre las que se destacó "El estilo tenaz de Víctor Korchnoi.
En definitiva, desde el periodismo, la docencia, la dirigencia o cualquier otra actividad (también fue comerciante y estudiante de “la teoria del juego”) lo hizo apasionadamente. Y por si esto fuera poco, absolutamente todo lo desempeñó con la sutileza de un humor irrepetible.
“Avión” en mi mente y en mi corazón siempre estarás presente.
lunes, 29 de agosto de 2011
Fino humor en un cuento de Ajedrez
Hace unas décadas apareció en la revista "Chess life" un breve relato donde, con fino humor, se trata la significación de las piezas de Ajedrez. Su autor es Lenore Cowen y el cuento se llama "Modernización" El texto, que encontré traducido libremente, dice así:
"Era un peón de auténtico diseño Staunton, que había visto ganar y perder muchas partidas de Ajedrez. No es extraño, pues, que se sobresaltara cuando echó un vistazo hacia atrás y vio que había una mole monstruosa en el tablero, en el lugar de la torre. Tardó un largo rato en recuperarse lo suficiente como para preguntarle al peón de al lado qué estaba ocurriendo.
- Ah! - contestó el otro peón. Tú has estado mucho tiempo fuera del tablero. Tienes que incorporarte a la nueva corriente, de la modernización. Eso que hay atrás de ti, es un edificio de propiedad horizontal.
- Pero: y cómo se hace para enrocar? -preguntó nuestro peón, un poco avergonzado de su ignorancia pero sintiendo la necesidad de saber (sobre este ajedrez).
- El enroque es una cosa arcaica.- Ahora, nadie vive en una torre.- Tenemos que mostrar al pueblo que el ajedrez está con él.- Por eso, también se han eliminado los caballos.-
- Han eliminado los caballos?
- Por supuesto. Los jinetes de armaduras relucientes son una tontería de los cuentos de hadas.- Ahora, cuando uno necesita protección, no recurre a los héroes, verdad?. Este es un mundo moderno. Han reemplazado a los jinetes por policías de civil en automóvil. Ya no se ven caballos de ajedrez dando vueltas por ahí.-
- Y sigue habiendo alfiles, es decir, obispos?
- Cardenales querrás decir.- Pretendemos mostrarle a todo el mundo la importancia del ajedrez.- Buenas relaciones públicas.- Ya sabes: "Hasta el Papa juega al ajedrez" y propaganda por el estilo. Claro que hemos puesto el acento en la democracia de juego: Hemos reemplazado al rey y a la reina, por el presidente y la primera dama.
- Pero cómo?!
- No te pongas nervioso: Es lo que manda la constitución. Somos el primer juego norteamericano. Los ingleses, por su parte, han puesto al primer ministro, pero conservaron la reina. Los rusos ....
Pero el resto del discurso se perdió, porque una mano tomó con firmeza al peón y lo hizo avanzar dos casillas en el tablero de ajedrez. Pensó que reflexionaría sobre todo esto más tarde, pero por ahora se sentía satisfecho. Las piezas pueden cambiar, pero el juego perdurará. Y los peones, seguirán siendo siempre peones.
Aquí termina el cuento de ajedrez "Modernización". Debemos señalar que en inglés, es mucho más expresivo, ya que la Dama se llama Reina; el caballo se denomina jinete o caballero y los alfiles son efectivamente obispos.
La breve fábula admite también una segunda lectura, bastante irónica con respecto a los cambios sociales. El Ajedrez, como siempre, inspira a los artistas, ratificando su propio carácter de fenómeno cultural.
viernes, 19 de agosto de 2011
El mundo entero es un juego de ajedrez
Revisando papeles viejos en busca de partidas de Erich Eliskases, un Caballero del Ajedrez, y como casi siempre sucede en estos caso, encontré algo que ni sabía que estaba en mi poder: un papel amarillento con este poema tipeado, probablemente, en una Lexicon 80. Y como no vi señales del mismo en Internet, lo colocó acá para compartirlo con todos uds. Y si alguien sabe algo de la autora, Beatriz Albertina Pombo, me lo informa en los comentarios o me envía un mail.
"El Ajedrez"
El Rey Altivo y solemne
Firme en su puesto, altanero,
Si se mueve en el tablero
Lo hace con gran majestad.
Y aunque sabe que depende
De su vida la partida,
Lleva la cabeza erguida
Y su paso es siempre igual.
Vivaz la reina defiende
del Rey la preciosa vida,
exponiéndose atrevida
en su propia vida perder.
Ya ataca al Rey enemigo,
ya toma una u otra pieza,
ya en la difícil empresa
es escudo del Rey
La Torre, la inexpugnable,
la temible fortaleza,
de parte a parte atraviesa
el tablero de ajedrez,
formidable en su ataque,
pero es ataque valiente,
cara a cara y frente a frente
sin perfidia y sin dobles.
Oblicuo el alfil recorre
a su sabor el tablero,
e inteligente y lígero
es siempre para atacar.
Y con sus saltos traidores
el tablero atravesando,
va el caballo preparando
el golpe que quiera dar.
Y los peones, los pequeños
lo que mueren ignorados,
los pobres desheredados,
que defienden a su rey,
los que pelean valientes
sin que su valor asombre
los que no tienen ni un nombre
los primeros en caer.
Al ir cruzando las piezas
en luchas fieras empeñadas,
las casillitas cuadradas
del tablero de ajedrez,
no sospechan, insensata,
que con juguete inconsciente
da una mano omnipotente
que las obliga a mover.
Tal la vida, hay una mano
que nos mueve. En el tablero cada uno tiene su juego,
es Torre, es Reina o es Rey ;
es el alfil ingenioso o el Caballo traicionero,
es el peón. El mundo entero
es un juego de ajedrez.
Beatriz Albertina Pombo.
domingo, 14 de agosto de 2011
Vallenato al jaque mate del ajedrez
Canción de Roberto Calderón con el ajedrez como protagonista, uno de los compositores más tradicionales del vallenato e interpretada por Pedro Rafael Manjarrés Romero, cantante de la música vallenata colombiana, nacido en Valledupar el 26 de julio de 1974.
Su vocación de cantante nació inicialmente como hobbie, pero fue en 1999 que desprende su profesión como tal.
Hoy día, sus canciones, la entrega al público en la cual se caracteriza da cuenta del valor de este arte musical en Colombia. Hace pareja con el acordeonista Sergio Luis Rodríguez con quien ya ha grabado cuatro CD’s: Imbatible , El Papa de los amores, El Caballero & El Rey y Tu Número Uno.
En esta canción emplea figuras como Ajedrez, Jaque mate, enroque largo; somos los amores de Romeo y Julieta, mi reina bella de mi vida de mi alma; amor con celos.
miércoles, 10 de agosto de 2011
El martirio de las neuronas en el ajedrez
Ahora quiero agradecer a Juan Antonio Castro Torres por su aporte a este blog sobre esta modalidad del ajedrez por correspondencia. Por ello publico una partida, con comentarios del propio Castro, que compatióhace unos años en mi boletín "Ajedrez cordobés". Vemos...
"Sólo tengo palabras de profundo agradecimiento para el ajedrez postal", dice el prestigioso periodista y añade: "He vivido momentos de gran satisfacción jugando en LADAC durante más de 25 años, cosechando grandes amigos que todavía hoy conservo como un preciado tesoro. Para los que no conozcan en profundidad esta modalidad del milenario juego subrayo que tiene diferencias sustanciales con el ajedrez en vivo donde, entre otras tantas cosas, el maldito reloj te martiriza las pocas neuronas de las que uno dispone. Pero que, en su momento, Alekhine, Karpov o Eliskases lo hayan practicado activamente me exime de mayores comentarios.
Justamente incluyo seguidamente una partida disputada cuando todavía al ajedrez postal se jugaba utilizando la carta tradicional enviada por el correo estatal, por lo que cualquier torneo podía durar varios años para finalizar. Y, por si fuera poco, había que jugar con la propia “croqueta”, nada de computadoras como las que hoy resuelven una posición mejor que Kasparov!! Y en fracciones de segundo".
Castro Torres, Juan A.(IM) - Clarizza, Jorge (SIM)
Magistral LADAC 1995
Siciliana, Paulsen (B42)
1. e4 c5 2.Cf3 e6 3. d4 cd4 4.Cxd4 a6 5.c4 Cf6 6. Ad3 Cc6 7. Cf3
En posición semejante, así le respondió Ivanchuk a Portisch en Debrecen 1992 (Informador 56). Posibilidades del postal: analizar y comprender como juegan los que saben!
…Ac5 8. 0-0 0-0? Parece mejor 8…Dc7 o d6, por lo que siguió. 9. e5 Cg4 10. Axh7+ Rh8 Si 10…Rxh7? 11. Cg5+ seguido de Dxg4 con ataque. 11. h3? Pif! por bajar la guardia, aun por carta. Mejor la sencilla 11.Ac2. 11…Cxf2 12. Txf2 Db6 13. Ac2 Axf2+ 14. Rh1 Rg8 15. Dd3 g6 16. Dd2! Está débil el flanco rey negro. 16….Ad4! Casi única, puesto que el blanco amenazaba ganar con Dh6 seguida de Cg5. 17. Ae4 d5! 18. ed6 Ag7 19. Cc3 f5? En posición difícil, el negro se debilita más aún. 20. Axc6! Elimina sin pérdida de tiempo la defensa natural de la casilla clave de la partida: e5. 20…Dxc6 21. Dg5 Dxd6 22. Dxg6 Tf6 23. Dg5 Ad7 24. Af4 El blanco se adueña definitivamente de la casilla crítica. 24…Df8 25. Ce5 Ae8 26. Dg3 Db4 27. Td1 Tc8 No puede el negro capturar en b2 por Tb1. 28. Td2 Dc5 29. Ce2 Vía d4 o g1 hacia f3 para consolidar el dominio en e5. 29 …b5 30 cb5 Dxb5 31. Rh2! Hay que atender los detalles en todo el tablero. 31…Da5 Difícil encontrar planes de contrajuego activo. 32. b3 Dc5 33. Cg1 Ta8 34. Cgf3 Db4 35. Tc2 Db7 36. Cd4 Tc8 37. Txc8 Dxc8 El blanco elimina las piezas accesorias, como enseñó magistralmente el genial cubano Capablanca. 38. Ag5 Tf7 39. Cxf7 Rxf7 El negro devolvió calidad, pero esto no alcanza. 40 Cf3! Ac6 41. Ce5+! Axe5 42. Dxe5 Ad7 43. Df6+ (1-0) La derrota ya no se puede evitar. Podría seguir 43…Rg8 44. Ah6 Dc7+ 45. Rh1 Ac8 46. Dg6+ Rh8 47. Ag5 +-
Juan A. Castro Torres. Maestro Internacional ICCF
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