miércoles, 4 de mayo de 2011

Inglesa, francesa, italiana, española, siciliana, india...

Ruy López de Segura creador de una de las aperturas más antiguas y más utilizada.  
Al comenzar una partida de ajedrez ambos jugadores realizan cierto número de movimientos consagrados por la costumbre, siguiendo, incluso un orden determinado. Esta secuencia inicial de jugadas se denomina "apertura" y tiende, esencialmente, a poner en juego las piezas.
Las diversas aperturas se conocen tradicionalmente por un nombre, que se emplea de modo uniforme en los estudios teóricos de ajedrez. Dicho nombre alude, por lo general, al origen nacional de la apertura o recuerda al maestro que la invento o hizo popular.
Ya los árabes, hace más de mil años, bautizaron las aperturas del juego. Lo hicieron con nombres poéticos, que se referían a las características de la partida resultante de tal o cual planteo inicial. Así, por ejemplo, existía el "torrente", que era una disposición de piezas  que permitía el arrollador avance de un peón para atacar al rey adversario.
Entre las aperturas más antiguas del ajedrez actual, figura la Española (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5) . Se llama así porque fue introducida, en el siglo XVI, por un sacerdote español, eximio jugador y tratadista: Ruy López de Segura. Tan importante es este personaje histórico, que muchos prefieren mencionar su apertura, precisamente, como apertura Ruy López.
La defensa Siciliana (1.e4 c5) fue denominada así por Gioacchino Greco, maestro italiano del siglo XVII. Se trataba de un homenaje a Pietro Carrera, un sacerdote nacido en Sicilia, que había escrito largos análisis sobre esta línea de juego.
El propio Gioacchino Greco analizó, por su parte, la apertura llamada Italiana (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4), que fue la predilecta de muchos otros grandes jugadores de esa nacionalidad. Dicha apertura también suele ser conocida con el nombre de "gioco piano", que significa, literalmente, "juego lento".
En 1834 se disputó un encuentro por correspondencia entre jugadores de Londres y de París. Estos últimos pusieron en práctica una defensa que desde entonces se llama francesa (1.e4 e6); el bautismo estuvo a cargo de Karl von Jaenisch, un teórico ruso que escribió sobre ella en 1842.
La Inglesa (1.c4), por su parte, debe su nombre al hecho de que era utilizada con frecuencia por Howard Staunton, el maestro británico que fue virtual campeón del mundo a mediados del siglo XIX.
André Philidor 
El célebre jugador francés André Philidor, que vivió en el siglo XVIII, dió también su nombre a una defensa determinada, de la cual se ocupó extensamente en su libro "Análisis del juego de ajedrez".
Pero no siempre el nombre de las aperturas y defensas tiene orígenes tan claros. Hacia 1825, un aficionado judío, Aaron Reinganum, estudió una original manera de combatir la apertura del peón dama. Y la bautizó "Ben-Oni", que quiere decir "hijo de mi dolor", y fue el nombre que dio Raquel a su último hijo, según el Génesis (capítulo 35, versículo 18).
Un caso curioso es el de las llamadas defensas indias. Este sistema que consiste en desarrollar los alfiles por el flanco fue creado por los maestros de la escuela hipermoderna: Reti, Nimzovich, Tartakover, etc. El calificativo de "indio" fue una ocurrencia humorística de Tartakover, y los orientales no tuvieron nada que ver con esta línea de juego.

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